Las “lunas de sangre” señalan en 2015 un evento que sacudirá el mundo.

Pastor de Texas: Las ‘lunas de sangre’ apuntan a un evento que “sacudirá el mundo”

El mensaje del 26-04-2014 a Juan Carlos nos dice que el gran terremoto que destruirá el mismo día San Francisco, San Diego y Los Ángeles será un año o como mucho un año y medio después del 26-04-2014, y eso nos lleva a antes del 25-04-2015, o al 25-10-2015. Fijaros que la segunda luna roja se produce el 8-10-2014 y la tercera  luna roja es el 4 de abril del 2015, ambas fechas son antes del 25-04-2015, (un año), y la cuarta luna roja se producirá  el 28-09-2015, justo antes de que se cumpla el año y medio, 25-10-2015.

Este pastor al que no conozco ni conocía, sostiene que en una de esas lunas va a suceder un evento que va a cambiar la historia de la humanidad, y el terremoto anunciado por Juan Carlos puede  ser ese acontecimiento histórico.

4 lunas rojas

 

El 4 de abril  será la tercera luna roja de una tétrada de eclipses en los que la luna se volverá de color sangriento. El pastor de EE.UU. John Hagee recurre a varios medios para convencer a la gente de que el evento es de índole apocalíptico.

Las cuatro ‘lunas de sangre‘ son una tétrada de eclipses lunares totales que en esta ocasión se producen con un intervalo de seis meses. Un eclipse total es el resultado de un perfecto alineamiento del Sol, la Luna y la Tierra, lo cual provoca que la luna adquiera un color rojizo. El pastor John Hagee, fundador de la megaiglesia protestante Cornerstone en San Antonio (estado de Texas), convencido de la importancia del evento, realizó un análisis e incluso le dedicó en 2013 un libro titulado ‘Las cuatro lunas de sangre’. Los resultados de la investigación resultaron ser desoladores.

Hagee afirma en su libro, en una serie de sermones y en una emisión especial en televisión que las fechas de este raro hecho astronómico significan “un gran evento que va a cambiar la historiay que tendrá lugar entre abril de 2014 y octubre de 2015, informa el periódico estadounidense Houston Chronicle. Como argumento Hagee señala que cada eclipse ocurrirá en una fecha religiosa significativa: el 15 de abril de 2014 y el 4 de abril de 2015 será la festividad judía Pésaj, mientras que el 8 de octubre de 2014 y el 28 de septiembre de 2015 es la Fiesta de los Tabernáculos (Sukkot). El hecho de que las ‘lunas de sangre’ caigan en esas fechas “es algo que tiene que ser algo más que una coincidencia”, asegura el pastor de Texas. Otra observación hecha por Hagee indica que las ‘lunas de sangre’ que tuvieron lugar en los últimos 500 años coincidieron con eventos sumamente importantes para el pueblo judío, informa el portal NoticiaCristiana. Así, en 1492 los judíos fueron expulsados de España, en 1948 fue proclamado el Estado de Israel y se produjo la Guerra de la Independencia, y en 1967 se inició la Guerra de los Seis Días en la que Israel luchó contra las naciones árabes y reconquistó Jerusalén como parte de su territorio.Hace dos años Hagee ya llamó la atención internacional por una serie de sermones en los que preguntaba si “podría 2012 ser el fin del mundo tal como lo conocemos”, y que fueron transmitidos a millones de personas de todo el mundo a través de su organización John Hagee Ministries y Global Evangelism Television (GETV), reporta el periódico.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/124919-pastor-texas-lunas-sangre-sacudir-mundo

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8 comentariosDeja un comentario

  1. John Hagee niega a Jesus como el Mesias (Cristo)¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es el anticristo, pues niega al Padre y al Hijo.(1 Juan 2:22)

  2. El proceso de Cristo ha sido altamente ilegal.1977

    El segundo comentario al Passio de San Mateo que habíamos prometido versa sobre la legalidad de la muerte de Cristo.

    Hace tiempo leímos en un diario yanqui una noticia curiosa: que los israelitas de Nueva York querían hacer una revisión -jurídica del proceso a Cristo; es decir, reunir otra vez el Sinedrio, rever testimonios y pruebas, y dictar sentencia definitiva.

    No sé si se hizo.

    Lo curioso sería que lo hubiesen hecho y hubiesen condenado de nuevo a muerte al Nazareno ese, que tanto ha dado que hacer. La verdad es que en todo rigor debían hacer eso; porque si llegaran a absolverlo, tenían que volverse todos cristianos; o mejor dicho, ya lo serían[1].

    Pero si lo han hecho, lo probable es que la sentencia no ha sido ni guilty, ni non guilty; sino una sentencia de notproven o out of legality: nulo por irregularidad de forma jurídica.

    El proceso de Cristo ha sido altamente ilegal.

    El P. Luis de la Palma S. J. en su clásica obra historia de la pasión ha reseñado en una página maestra las ilegalidades de ese rabioso proceso, que fue

    una monstruosidad jurídica.

    El Sinedrio o Tribunal Supremo se reunió en el tiempo pascual, cosa que les estaba vedada; se produjeron testigos falsos y contradictorios;

    no hubo testigos de descargo;
    no se dio al reo un defensor;
    al responder a una pregunta del juez, el acusado fue abofeteado;
    se tomó una respuesta del reo como prueba y el juez se convirtió en fiscal;
    la respuesta del Sinedrio no se dio por votación;
    se celebraron dos sesiones en el mismo día, sin la interrupción legal mandada entre la audición y la sentencia; el sentenciado fue diferido a la autoridad romana, que ellos no reconocían como legítima y que —como les advirtió el mismo Pilatos—

    no entendía jurisdiccionalmente de delitos religiosos; la acusación promovida en el Pretorio (“Este se ha hecho Dios y por eso debe morir”)

    no era delito en ese Tribunal; el reo fue tundido a azotes, que era el comienzo de la crucifixión, antes de la sentencia prolata; el delito de conspiración contra el César, que promovieron después,

    no era pasible de crucifixión, ni siquiera de muerte, como lo era la sedición a mano armada y la traición al ejército imperial, cosas que manifiestamente no hizo Cristo; y finalmente dejando otras dos irregularidades menores, el pazguato de Pilato no profirió la sentencia oficial: Ibis ad crucem, sino que dijo malhumorado:

    “Agárrenlo ustedes y hagan lo que quieran”,

    cosa que un juez no puede hacer, porque es abdicar su oficio; después de haber hecho la fantochada de lavarse las manos con lo que creyó quedar bien con Dios, con los judíos y con su mujer; y después de haber proclamado públicamente la inocencia del acusado:

    “Non invenio in eo culpam” (“No encuentro culpa en él”), lo mandó al patíbulo.

    No sé si olvido alguna porque cito de memoria; pero con la mitad de estas irregularidades el proceso es archinulo; y el juez tenía el deber estrictísimo de absolver al acusado; hacer administrar cuarenta menos uno a Caifás por los malos tratamientos que había permitido infligirle; y hacer barrer a golpe de lictor a la turba con Barrabás y todo, que al pie de la escala de mármol —no querían pisar el pretorio para no mancharse y poder comer la pascua, los angelitos— bramaban como leones y toros (“Toros bravos me han cercado, líbrame de la boca del león”, dijo el Profeta), y atropellaban el decoro del Procónsul con amenazas absurdas.

    Lo único que hay que anotarle al pollerudo de Pilato es que no recibió ninguna coima —no se acordó— cosa que no se puede decir de todos los jueces cristianos.

    Pero donde se equivoca De La Palma es en enrostrar a los fariseos todas estas fallas del “procedimiento”; en este caso no tienen importancia maldita[2].

    Si Cristo no era lo que El decía, había que darle muerte por encima de todo procedimiento; y eso en virtud del sentimiento religioso.

    Era un blasfemo; y por cierto, el blasfemo más extraordinario que ha existido.

    Por eso, ellos no tuvieron reparos en desresponsablar a Pilato:

    “Que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos”. Esto era un juramento tremendo, que los latinos llamaban exsecración.

    En eso se sentían seguros: “Creían —perversamente— hacer un obsequio a Dios”.

    Si el Nazareno no era Dios; ni el pastor Eróstrato que incendió el templo de Diana de Efeso, ni Calígula que violó una Vestal, ni Enrique II que hizo matar a Santo Tomás Beckett en su catedral y durante su misa, han hecho una blasfemia y un sacrilegio comparable: “Reo es de muerte; nosotros sabemos que es reo de muerte; poco importa lo que le digamos a este romanacho incircunciso …”.

    Si la acusación de conspiración contra el César y la subsiguiente amenaza no hubiesen surtido el apetecido efecto, poco les hubiera importado acusar a Cristo de haber pagado tres asesinos para matar a Pilato, su mujer y su hijo[3].

    Porque la cuestión en causa no era la sedición contra el César —que ellos deseaban con toda el alma, los hipócritas— ni si Cristo había dicho que iba a destruir el Templo y reedificarlo en tres días —que ellos sabían no había dicho— ni nada por el estilo.

    La cuestión real era: ¿Cristo es lo que él dijo o no?

    Esta es la cuestión más tremenda que se ha puesto en la historia de la humanidad:

    cuestión de vida o muerte.

    Todavía se pone y se pone continuamente; y la prueba son los honestos judíos de Nueva York.

    El proceso de Cristo se reproduce continuamente en el alma de cada hombre: Cristo es acusado, da testimonio de sí, deponen contra él falsos testigos, malos sacerdotes lo juzgan y condenan, Judas lo besa, inmundos herodes se burlan de él, y muchos pilatillos lo crucificamos.

    Es la cuestión de un simplicísimo si o no que se produce en lo más profundo del alma: “Sí, es Dios. No, no es mi Dios”. Si no es mi Dios, es reo de muerte … ¡Que desaparezca, que sea crucificado, que sea sepultado y sellado su cadáver y que no sepa más de él ni de su memoria!…”.

    Tremendo pensamiento.

    Los cristianos creemos que la dispersión secular del pueblo judío —que ahora se está por terminar— es la respuesta a aquella exsecración de los fariseos:

    “Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos”. ¿Por qué “sobre nuestros hijos”? ¿No es injusto eso? Aquí hay un misterio.

    En realidad, todo judío que por su culpa no se vuelve cristiano, da su aquiescencia a la condenación de Cristo; porque ellos tienen en sus manos las escrituras con todas las profecías (la pieza maestra del proceso, el testigo que no se llamó) y nadie tan bien como ellos puede entender de esta causa.

    Decir esto parece duro y tremendo; y en realidad lo es.

    Pero la cuestión es ésta: o fue Dios o no fue Dios, y no hay evasiva ni respuesta intermedia posible. O blasfemo, o mi Creador y Señor.

    Dejemos en paz a los judíos si no es para rogar por ellos, como ruega la Iglesia el Viernes Santo: demasiado han sufrido.

    Lo malo es la segunda crucifixión de Cristo (“Rursum crucifigentes Filium Dei”)que hacemos los cristianos. En mi propia vida tengo bastante que considerar; pero eso no es para contarlo aquí.

    Pero en la vida pública de las naciones llamadas cristianas, desde la Reforma acá, un largo e infausto Vía Crucis ejecuta al Cuerpo Místico de Cristo.

    Los caifás, los judas, los pedros, los herodes, los pilatos se multiplican; y todos los gestos de aquella nefasta hazaña se reproducen simbólicamente: se lo niega, se lo calumnia, se lo impreca, se lo azota y se lo crucifica.

    Y se lo sepulta.

    Las naciones parecen en camino de crucificar nuevamente a Cristo; y de gritar al cielo: “que su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos”.

    “Hasta el cielo en dolor anegado
    llega el grito de un ruego execrable,
    cubre el ángel su rostro espantado,
    dice Dios: «Yo lo voy a cumplir».

    Y esa sangre, que el padre imprecaba,
    a la prole infeliz aún enlima
    que hace siglos la lleva y de encima
    no la pudo hasta hoy sacudir…

    «Padre nuestro, pues tanto le cuesta
    por El cese tu ardor vengativo
    de los ciegos la insana respuesta
    vuelve en bien, oh piadoso Señor».

    Sí, esa sangre sobre ellos descienda
    pero en lluvia que limpie sus lodos.

    Todos hemos errado, y de todos
    esa sangre redima el error»”[4].

    “EL EVANGELIO DE JESUCRISTO”, Bibliotaca Dictio, Vol 7, pag. 195, Buenos Aires, 1977

    Padre Leonardo Castellani

  3. El proceso jurídico de Cristo Cap. 13: “Ibis ad crucem” (I al V- 2014) (VI al XIV 2015)

    http://quenotelacuenten.com/2015/03/27/el-proceso-juridico-de-cristo-12-ibis-ad-crucem/

    • “El que miente roba, y el que roba mata” El cura que enfrentó al tirano

      SER MÁS VALIENTE

      “… Porque el Reino de Dios no es solo cosa del otro mundo, sino que tiene que comenzar ya aquí. Y creo que tenemos derecho a exigir que aquí también se comience a hacer justicia. Que la gente no se debe callar ante las injusticias, porque si no somos todos un poco cómplices. De modo, cristianos, que tenemos que quitarnos todos un poco más este miedo que nos paraliza. El cristiano tendría que ser más valiente. Como lo fue Jesús. Claro, -me dirá alguno-, que por esto lo mataron. Es cierto. Pero también es cierto que resucitó el primero de entre los muertos.”

      + Joaquín Piña y Batllevell, SJ, Obispo emérito de Puerto Yguazú (1930-2013)

      Desde en Sabadell, la capital de la comarca del Vallés Occidental de la provincia de Barcelona, en Comunidad Autónoma de Cataluña el único sobreviviente de los dos hermanos del extinto obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña Batllevell se puso en contacto con TerritorioDigital.com para expresar su sorpresa por el texto grabado en la lápida de sepultura.

      http://www.territoriodigital.com/nota3.aspx?c=8772896717150622

      gracias Cataluña . saludos.

  4. La victoria final de Dios es segura.
    ***
    Comparte:

    http://www.catolicosalerta.com.ar/libros/hildegarde-vision-anticristo.pdf

  5. El proceso jurídico de Cristo Cap. 14: las santas mujeres y la crucifixión

    http://quenotelacuenten.com/2015/03/29/el-proceso-juridico-de-cristo-13-las-santas-mujeres-y-la-crucifixion/

  6. CIEN TESTIGOS:

    Que dan testimonio del valor espiritual y ascético de la lectura, meditación y estudio de la Sagrada Escritura.

    https://ia801409.us.archive.org/6/items/StraubingerCienTestigosDeLaIglesiaYLaBiblia/Straubinger%20-%20Cien%20Testigos%20-%20De%20la%20Iglesia%20y%20la%20Biblia.pdf

    El Señor os Bendiga.


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