Los cuatro Evangelios en Uno. parte 21ª

Los cuatro Evangelios en Uno.  (sin añadir ni una palabra que no salga en los Evangelios).

 

Jesus Damio 2

 

Discurso de Jesús en el templo
Y había ciertos griegos de los que habían
subido a adorar en el día de la fiesta. Éstos, pues,
se llegaron a Felipe, que era de Betsaida de
Galilea, y rogáronle diciendo: Señor, queríamos136
ver a Jesús. Vino Felipe y díjolo a Andrés; Andrés,
entonces, y Felipe, lo dicen a Jesús.
Entonces Jesús les respondió diciendo: La hora
viene en que el Hijo del hombre ha de ser
glorificado. De cierto, de cierto os digo que si el
grano de trigo no cae en la tierra y muere, él
solo queda, mas si muriere mucho fruto lleva. El
que ama la vida la perderá y el que aborrece su
vida en este mundo, para vida eterna la
guardará. Si alguno me sirve, sígame y donde yo
estuviere allí también estará mi servidor. Si
alguno me sirviere mi Padre le honrará. Ahora
está turbada mi alma, ¿y qué diré? Padre,
sálvame de esta hora; mas por esto he venido en
esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces
vino una voz del cielo: Y le he glorificado y le
glorificaré otra vez. Y la gente que estaba
presente y la había oído decía que había sido
trueno; otros decían: Ángel le ha hablado.
Respondió Jesús y dijo: No ha venido esta voz por mi
causa, sino por causa de vosotros. Ahora es el
juicio de este mundo, ahora el príncipe de este
mundo será echado fuera, y yo, si fuere
levantado de la tierra, a todos traeré a mí
mismo. Y esto decía dando a entender de qué
muerte había de morir. (San Juan 12, 20-33)

 Incredulidad de las gentes
Respondióle la gente: Nosotros hemos oído de
la Ley que el Cristo permanece para siempre,
¿cómo, pues, dices tú: Conviene que el Hijo del
hombre sea levantado? ¿Quién es este Hijo del
hombre? Entonces Jesús les dice: Aun por un poco
estará la luz entre vosotros, andad entre tanto
que tenéis luz porque no os sorprendan las
tinieblas, porque el que anda en tinieblas no sabe
donde va. Entre tanto que tenéis la luz, creed en
la luz para que seáis hijos de luz. Estas cosas
habló Jesús y fuese y escondióse de ellos. Empero,
habiendo hecho delante de ellos tantas señales,
no creían en él, para que se cumpliese el dicho137
que dijo el profeta Isaías: “¿Señor, quién ha creído
a nuestro dicho? ¿Y el brazo del Señor a quién es
revelado?”. Por esto no podían creer, porque
otra vez dijo Isaías: “Cegó los ojos de ellos y
endureció su corazón porque no vean con los
ojos y entiendan de corazón y se conviertan y yo
los sane”. Estas cosas dijo Isaías cuando vio su
gloria y habló de él. Con todo eso aún de los
príncipes muchos creyeron en él, mas por causa
de los fariseos no le confesaban por no ser
echados de la sinagoga, porque amaban más la
gloria de los hombres que la gloria de Dios.
Mas Jesús clamó y dijo: El que cree en mí no
cree en mí sino en el que me envió; y el que me ve,
ve al que me envió. Yo, la luz, he venido al
mundo para que todo aquel que cree en mi no
permanezca en tinieblas, y el que oyere mis
palabras y no las guardare yo no le juzgo,
porque no he venido a juzgar al mundo sino a
salvar al mundo. El que me desecha y no recibe
mis palabras tiene quien le juzgue; la palabra
que he hablado, ella le juzgará en el día
postrero, porque yo no he hablado de mí mismo
mas el Padre que me envió, el me dio
mandamiento de lo que he de decir y de lo que he
de hablar y sé que su mandamiento es vida
eterna, así que lo que yo hablo, como el Padre me
lo ha dicho así hablo. (San Juan 12, 34-50)

Regreso a Betania
Y habiendo mirado alrededor todas las
cosas y siendo ya tarde, salióse a Betania con los
doce. (San Marcos 11, 11)

Jesús seca la higuera sin fruto
Y al día siguiente, (San Marcos 11, 12) por la
mañana, (San Mateo 21, 18) así que salieron de Betania
(San Marcos 11, 12) volviendo a la ciudad, (San Mateo 21, 18) tuvo
hambre, y viendo de lejos (San Marcos 11, 12-13), cerca del138
camino, (San Mateo 21, 19) una higuera que tenía hojas,
se acercó si quizás hallaría en ella algo, y así
que vino a ella, nada halló sino hojas porque no
era tiempo de higos. Entonces Jesús, respondiendo,
dijo a la higuera: Nunca más coma nadie fruto
de ti para siempre. (San Marcos 11, 13-14) Y luego se secó la
higuera. (San Mateo 21, 19) Y esto oyeron sus discípulos.
(San Marcos 11, 14)

Jesús echa a los que hacen negocios en el templo
Y vienen, pues, a Jerusalén, y entrando Jesús
en el templo (San Marcos 11, 15) de Dios, (San Mateo 21, 12)
comenzó a echar fuera a los que vendían y
compraban en el templo y trastornó las mesas de
los cambistas y las sillas de los que vendían
palomas y no consentía que alguien llevase vaso
por el templo y los enseñaba diciendo: ¿No está
escrito que mi casa, casa de oración será
llamada por todas las gentes? Mas vosotros la
habéis hecho cueva de ladrones. (San Marcos 11, 15-17)
Entonces vinieron a él ciegos y cojos en el templo y
los sanó. Mas los príncipes de los sacerdotes y los
escribas, viendo las maravillas que hacía, y los
muchachos aclamando en el templo y diciendo
¡Hosanna al hijo de David!, se indignaron y le
dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dice: Sí,
¿nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que
maman perfeccionaste la alabanza? Y
dejándolos (San Mateo 21, 14-17), como fue tarde, (San Marcos 11,
19) se salió fuera de la ciudad a Betania y se alojó
allí. (San Mateo 21, 17) Y procuraban como le
matarían porque le tenían miedo por cuanto
todo el pueblo estaba maravillado de su
doctrina. (San Marcos 11, 18)

Con la fe, todo se alcanza
Y pasando por la mañana vieron que la
higuera se había secado desde las raíces (San Marcos 11,139
20), y viendo esto los discípulos, maravillados
decían: ¡Cómo se secó luego la higuera! (San Mateo 21, 20)
Entonces Pedro, acordándose, le dice: Maestro, he
aquí la higuera que maldijiste, se ha secado. Y
respondiendo Jesús les dice: tened fe de Dios, porque
de cierto os digo que cualquiera que dijere a este
monte: Quítate y échate en la mar y no dudare en
su corazón, sino creyere que será hecho lo que
dice, lo que dijere le será hecho. Por tanto os digo
que todo lo que orando pidiereis, creed que lo
recibiréis y os vendrá, y cuando estuviereis
orando, perdonad si tenéis algo contra alguno
para que vuestro Padre que está en los cielos os
perdone también a vosotros vuestras ofensas,
porque si vosotros no perdonareis, tampoco
vuestro Padre que está en los cielos os perdonará
vuestras ofensas. (San Marcos 11, 21-26)

Hipocresía de los fariseos en relación con las facultades de Jesús
Y volvieron a Jerusalén y andando él por el
templo vienen a él (San Marcos 11, 27) cuando estaba
enseñando (San Mateo 21, 23) los príncipes de los
sacerdotes y los escribas y los ancianos (San Marcos 11,
27) del pueblo (San Mateo 21, 23) y le dicen: ¿Con qué
facultad haces estas cosas y quién te ha dado esta
facultad para hacer estas cosas? Y Jesús,
respondiendo entonces, les dice: Os preguntaré
también yo una cosa, y respondedme y os diré con
qué facultad hago estas cosas: el bautismo de
Juan, ¿era del cielo o de los hombres?
Respondedme. Entonces ellos pensaron dentro de sí
diciendo: Si dijéramos del cielo dirá: ¿Por qué pues
no le creísteis? Y si dijéremos de los hombres
tememos al pueblo, porque (San Marcos 11, 28-32) todo el
pueblo nos apedreará porque están seguros de
que Juan era profeta. (San Lucas 20, 6) Y respondiendo
dicen a Jesús: No sabemos. Entonces, respondiendo
Jesús les dice: Tampoco yo os diré con qué facultad
hago estas cosas. (San Marcos 11, 33)

Se sirve a Dios con los hechos, no sólo con las palabras
Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos
hijos y llegando al primero le dijo: Hijo, ve hoy a
trabajar en mi viña. Y respondiendo él, dijo: No
quiero. Mas después, arrepentido, fue. Y llegando
al otro le dijo de la misma manera y
respondiendo él, dijo: Yo, señor, voy. Y no fue.
¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?
Dicen ellos: El primero. Díceles Jesús: De cierto os
digo que los publicanos y las rameras os van
delante al reino de Dios, porque vino a vosotros
Juan en camino de justicia y no les creísteis y los
publicanos y las rameras le creyeron y vosotros,
viendo esto, no os arrepentisteis después para
creerle. (San Mateo 21, 28-32)

Parábola de los labradores inicuos
Oíd otra parábola: Fue un hombre, padre de
familia, el cual plantó una viña y la cercó de
vallado y cavó en ella un lagar y edificó una
torre y la dio a renta a labradores y se partió
lejos y cuando se acercó el tiempo de los frutos
envió sus siervos a los labradores para que
recibiesen sus frutos, mas los labradores,
tomando a los siervos al uno le hirieron y al
otro mataron y al otro apedrearon. Envió de
nuevo otros siervos, más que los primeros, e
hicieron con ellos de la misma manera, y a la
postre les envió su hijo diciendo: Tendrán respeto
a mi hijo, mas los labradores viendo al hijo
dijeron entre sí: Este es el heredero, venid,
matémosle y tomemos su heredad, y tomado, le
echaron fuera de la viña y le mataron. Pues
cuando viniere el señor de la viña, ¿qué hará a
aquellos labradores? Dícenle: A los malos
destruirá miserablemente y su viña dará a
renta a otros labradores que le paguen el fruto
a sus tiempos. Díceles Jesús: ¿Nunca leísteis en las141
Escrituras: “La Piedra que desecharon los que
edificaban, ésta fue hecha por cabeza de esquina,
por el Señor es hecho esto y es cosa maravillosa
en nuestros ojos”? Por tanto os digo que el reino
de Dios será quitado de vosotros y será dado a
gente que haga los frutos de él y el que cayere
sobre esta piedra será quebrantado y sobre quien
ella cayere le desmenuzará. Y oyendo los
príncipes de los sacerdotes y los fariseos sus
parábolas entendieron que hablaba de ellos y
buscando como echarle mano temieron al pueblo
porque le tenían por profeta. (San Mateo 21, 33-46)

Parábola de la boda y los invitados
Y respondiendo Jesús, les volvió a hablar en
parábolas diciendo: El reino de los cielos es
semejante a un rey que hizo bodas a su hijo y envió
sus siervos para que llamasen a los convocados a
las bodas, mas no quisieron venir. Volvió a
enviar a otros siervos diciendo: Decid a los
llamados, he aquí que mi comida he dispuesto, mis
toros y animales engordados están sacrificados y
todo está prevenido, venid a las bodas, mas ellos
no se cuidaron y se fueron, uno a su labranza y
otro a sus negocios, y otros, tomando a sus siervos
los afrentaron y los mataron, y el rey, oyendo
esto, se enojó y enviando a sus ejércitos destruyó a
aquellos homicidas y puso fuego a su ciudad.
Entonces dice a sus siervos: las bodas en verdad
están aprestadas, mas los que eran llamados no
eran dignos, id pues a las salidas de los caminos y
llamad a las bodas a cuantos hallareis. Y
saliendo los siervos por los caminos juntaron a
todos los que hallaron, juntamente malos y
buenos, y las bodas se llenaron de convidados, y
entró el rey para ver los convidados y vio allí
un hombre no vestido de boda y le dijo: Amigo,
¿cómo entraste acá no teniendo vestido de boda?
Mas él cerró la boca. Entonces el rey dijo a los
que servían: Atado de pies y de manos tomadle y
echadle en las tinieblas de afuera; allí será el142
lloro y el crujir de dientes, porque muchos son
llamados y pocos escogidos. (San Mateo 22, 1-14)

Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios
Entonces, idos los fariseos, consultaron cómo
le cogerían en alguna palabra. (San Mateo 22, 15) Y
acechándole (San Lucas 20, 20) envían a él los discípulos
de ellos con los Herodianos (San Mateo 22, 16), espías que
se simulasen justos para sorprenderle en
palabras, para que le entregasen al principado y
a la potestad del presidente, los cuales le
preguntaron, diciendo: (San Lucas 20, 20-21) Maestro,
sabemos que eres amante de la verdad y que
enseñas con verdad el camino de Dios y que no te
curas de nadie porque no tienes acepción de
persona de hombres. Dinos, pues, ¿qué te parece?
¿Es lícito dar tributo a César o no?
Mas Jesús, entendida la malicia de ellos, les
dice: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostradme
la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un
denario. Entonces les dice: ¿A quién se refiere esta
figura y lo que está encima escrito? Dícenle: A
César. Y díceles: Pagad, pues, a César lo que es de
César y a Dios lo que es de Dios. Y oyendo esto (San
mateo 22, 16-22) no pudieron reprender sus palabras
delante del pueblo, antes (San Lucas 20, 26) s e
maravillaron (San Mateo 22, 22) de su respuesta (San Lucas 20,
26) y, dejándole, se fueron. (San Mateo 22, 22)

En la resurrección seremos como ángeles
Aquel día llegaron a él los saduceos, que
dicen que no hay resurrección, y le preguntaron
diciendo: Maestro, Moisés dijo que si alguno
muriere sin hijos, su hermano se casará con su143
mujer y despertará simiente a su hermano.
Hubieron, pues, entre nosotros siete hermanos y el
primero tomó mujer y murió y no teniendo
generación dejó su mujer a su hermano. De la
misma manera, también el segundo y el tercero
hasta los siete. Y después de todos murió también
la mujer. En la resurrección, pues, ¿de cuál de
los siete será ella mujer? Porque todos la
tuvieron. Entonces, respondiendo Jesús, les dijo:
Erráis, ignorando las Escrituras y la potencia
de Dios, porque en la resurrección ni los hombres
tomarán mujeres ni las mujeres maridos, sino
que son como los ángeles de Dios en el cielo. (San Mateo
22, 23-31) Los hijos de este siglo se casan y son dados en
casamiento, mas los que fueren tenidos por
dignos de aquel siglo y de la resurrección de los
muertos, ni se casan ni son dados en casamiento
porque no pueden ya más morir porque son
iguales a los ángeles y son hijos de Dios, cuando
son hijos de la resurrección, y que los muertos
hayan de resucitar aún Moisés lo enseñó junto a
la zarza cuando dice al Señor: Dios de Abraham
y Dios de Isaac y Dios de Jacob, porque Dios no es
Dios de muertos, sino de vivos, porque todos viven
en cuanto a él. (San Lucas 20, 34-38) Así que vosotros
mucho erráis. (San Marcos 12, 27) Y respondiéndole unos
de los escribas dijeron: Maestro, bien has dicho. Y
no osaron más preguntarle algo. (San Lucas 20, 39-40) Y
oyendo esto las gentes estaban atónitas de su
doctrina. (San Mateo 22, 33)

 

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  1. For those who read — the third temple is now open Temple of Solomon – Special Documentary of the Inauguration – Brazil 2014 –

  2. Judges 2:11 And the sons of Yashar’al [of the upright/just al] את did evil in the sight of YAHUAH, and served the Baalim. [the Lords H1168].

    Chazun [kha-zoon] חזון : Vision [“Revelation”] 13:19 And was opened the Temple of YAHUAH in the Heavens, and the Ark of His Covenant was seen in His Temple, and lightnings and voices, and thunders, and earthquake, and a great hail occurred…

    The one true faith was once and for all time delivered to the set-apart [called out] ones. [Yahudah/”Jude” 1:3]

    Chazun [kha-zoon] חזון : Vision [“Revelation”]14:12 Here is the patience of the set-apart [called out of the world’s man-made-up religions – all of them] ones: Here are they that keep the Commandments of YAHUAH (יהוה) [meaning (He) who is, was, will be] AND the faith of Yahusha (יהושע) [meaning Yahuah is (our) Salvation/Deliverer – G2424 from H3091 – (#in that day) – look it up for yourself]

    MathathYahu [ma-tawt ya-hoo] מתתיהו : Gift of Yahuah, Yahuah has given [“Matthew”] 7:14 Because strait is the gate, and narrow is The Way, which leads unto [eternal] life, and few there be that find it.

    Shabath Shalum!

  3. Wake up world !

  4. 24/10/2014 I Hear Him


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