Los cuatro Evangelios en Uno. parte 1ª

La Vida de Jesús contada por sus discípulos.

Los cuatro Evangelios en Uno.  (sin añadir ni una palabra que no salga en los Evangelios).

 

Jesus Damio 2

Prólogo

Humildemente he deseado componer, partiendo de los cuatro evangelios clásicos: de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, un relato unificado y homogéneo de la vida de Jesucristo, intentando cuadrar de un modo mínimamente coherente las circunstancias de su devenir, para construir de
este modo una especie de gran fresco que pudiera revivir en las mentes de los lectores. El texto empleado ha sido el de una antigua Biblia del siglo XIX, una versión de la Reina Valera a la cual, en algunos puntos, he aplicado algún que otro retoque en relación con el lenguaje, para hacerlo más claro al lector actual.
Mi sencilla intención a la hora de realizar esta suerte de Evangelio común era que, de igual modo que puede contemplarse la vida de Jesús en el cine, pudiera ser leída como si fuera una novela, sólo que partiendo de
los textos originales que narraron la grandiosa experiencia que fue la vida de Jesucristo en el mundo en la Palestina del siglo I. He buscado una posible coherencia entre los textos y dentro de ellos, cuando se narraban los mismos hechos, aquellas expresiones más descriptivas, que animaran más
la lectura y permitieran hacerse una mejor visión imaginativa de los sucesos. Esto es algo que realmente merece la pena, pues la vida de Jesucristo, no sólo para quien se manifieste creyente, sino para toda persona que tenga una curiosidad en informarse del contenido de los Evangelios, resulta fascinante por los hechos que tienen lugar en ella y por lo que los Evangelistas ponen en boca de Jesucristo, el protagonista.

 


El mensaje que constantemente se vierte en los Evangelios no es el de una iglesia o secta en concreto, sino aquél que la humanidad tendrá que acoger en su seno para progresar de verdad en el futuro en vez de buscar cómo escapar de una tierra que está aniquilando a otros planetas por aniquilar, pues el género humano, en el presente, sólo busca salidas
exteriores en vez de transformaciones interiores, espirituales y morales, que son en el fondo las únicas que podrán rescatarle de un destino fatal, autodestructivo. Ninguna base en la Luna o en Marte resolverá el contenido autodestructivo que mora dentro de la humanidad actual, sino el despertar
de su conciencia a aquellas cosas que, por ejemplo, se manifiestan en los Evangelios: dar la vida por el amigo, amar al prójimo como a uno mismo, perdonar a quien te hace mal y devolverle por mal, bien, en lugar de buscar venganza… Y, para poder realizar semejantes cosas, se nos muestra que
tenemos que hacernos un tesoro espiritual, no material, para la vida en el más allá, que es la verdadera morada del ser humano, pues mientras sigamos creyendo que nuestra morada está en un mundo donde el único destino es la muerte, ningún cambio positivo podrá realizarse y sólo el egoísmo más desesperado nos inducirá a actuar. Para eso también se nos
dice: no os fijéis en las formas, sino en el contenido de la verdad; no hagáis hincapié en las reglas, sino en el bien que está en la base de las reglas, pues a menudo el bien que ha inducido unas reglas se realiza fuera de las mismas y las reglas pueden convertirse en un obstáculo más que en un apoyo para el bien. Las reglas tienen una fecha de caducidad, porque están
hechas para un tipo de comunidad, de sociedad, en el tiempo, pero el bien en sí es eterno, y ya ha llegado la hora de que la humanidad asuma su madurez para darse cuenta de lo que es el bien en sí por encima de toda regla y de todo rito, lo mismo que “el sábado ha sido hecho para el hombre y no el hombre para el sábado”. Seamos inteligentes, como seres adultos, y
no como niños.
Ciertamente, merece la pena contemplar cómo los cuatro Evangelios pueden cuadrar unos con otros en la esencialidad del mensaje y en la mayor parte de sus detalles, pudiendo dar lugar a un fascinante relato común, que es un ejemplo y una fuente de consuelo y motivación para todos.
Finalmente decir que para facilitar la identificación del origen de los textos he procedido a darles una coloración distintiva. Así pues, a Juan le he dado un azul que recuerda al cielo, como en el águila que simboliza a este evangelista; a Lucas, un verde que recuerda a la naturaleza del toro que lo simboliza; a Marcos, el color rojo que parece más próximo a la
naturaleza del león, el símbolo de San Marcos, mientras que a Mateo le he otorgado un morado espiritual, simbolizando a la figura del hombre espiritualizado. Al lado de cada texto he puesto, en pequeño, el número de capítulo y versículo al que corresponde, para que pueda reconocerse su procedencia.
Espero que este Evangelio común pueda daros la satisfacción que se deriva de tener algo tan interesante como es una vida de Jesús compuesta a partir de los evangelios más conocidos y no una mera invención; una satisfacción que pueda ser tan grande como ha sido la mía el poder conseguirlo con mis humildes medios.

 

Jesús Argelina Díaz

 

 E V A N G E L I O   D E    J E S Ú S

El Verbo
En el principio ya era el Verbo y el Verbo era
con Dios y el Verbo era Dios. Era en el principio en
Dios. Todas las cosas por él fueron hechas y sin él
nada de lo que es hecho fue hecho. En él estaba la
vida y la vida era la luz de los hombres. Y la luz
en las tinieblas resplandece, mas las tinieblas no
la comprendieron.
Fue un hombre enviado de Dios, el cual se
llamaba Juan. Vino para dar testimonio para
testificar de la Luz, para que todos creyesen por
él. No era él la Luz, sino que vino para que diese
testimonio de la Luz.
El Verbo era la Luz verdadera, que
alumbra a todo hombre viniendo al mundo. En el
mundo estaba y el mundo fue hecho por él, y el
mundo no le conoció. A los que eran suyos vino y
los suyos no le recibieron, mas a todos los que le
recibieron dióles potestad de ser hechos hijos de
Dios, a los que creen en su nombre, los cuales no
son engendrados de sangre, ni de voluntad de
carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.
Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre
nosotros y vimos su gloria, gloria como del
Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan dio testimonio de él y clamó, diciendo: Este es
del que yo decía: El que viene tras mí es antes de mí
porque es primero que yo. Porque de su plenitud
(pleroma) tomamos todos gracia y más gracia,
porque la ley por Moisés fue dada, mas la gracia
y la verdad por Jesucristo fue hecha. A Dios nadie
le vio jamás; el Unigénito Hijo, que está en el seno
del Padre, él nos le declaró. (San Juan, I 1-18)

 
Introducción del Evangelista Lucas
Habiendo muchos intentado poner en orden
la historia de las cosas que entre nosotros han
sido ciertísimas, como nos lo enseñaron los que
desde el principio lo vieron por sus ojos y fueron
ministros de la palabra, me ha parecido también2
a mí, después de haber entendido con diligencia
todas las cosas desde el principio, escribírtelas
por orden, oh muy buen Teófilo, para que
conozcas la verdad de las cosas en las cuales has
sido enseñado. (San Lucas 1, 1-4)

 
La genealogía del Jesús descendiente de
Salomón
Libro de la generación de Jesucristo, hijo de
David, hijo de Abraham.
Abraham engendró a Isaac e Isaac engendró
a Jacob, y Jacob engendró a Judas y a sus
hermanos, y Judas engendró de Tamar a Fares y
a Zara, y Fares engendró a Esrom y Esrom
engendró a Aram. Y Aram engendró a
Aminadab y Aminadab engendró a Naason y
Naason engendró a Salmón y Salmón engendró
de Rahab a Booz, y Booz engendró de Rut a Obed, y
Obed engendró a Jessé. Y Jessé engendró al rey
David y el rey David engendró a Salomón de la
que fue mujer de Urías.
Y Salomón engendró a Roboam y Roboam
engendró a Abia y Abia engendró a Asa y Asa
engendró a Josafat y Josafat engendró a Joram y
Joram engendró a Ozías y Ozías engendró a
Joatam y Joatam engendró a Acaz y Acaz
engendró a Ezequías y Ezequías engendró a
Manasés y Manasés engendró a Amón y Amón
engendró a Josías y Josías engendró a Jeconías y a
sus hermanos en el cautiverio de Babilonia. Y
después del cautiverio de Babilonia, Jeconías
engendró a Salatiel y Salatiel engendró a
Zorobabel y Zorobabel engendró a Abiud y Abiud
engendró a Eliaquim y Eliaquim engendró a Azor
y Azor engendró a Sadoc y Sadoc engendró a
Aquim y Aquim engendró a Eliud y Eliud engendró
a Eleázar y Eleázar engendró a matán y Matán
engendró a Jacob y Jacob engendró a José, marido
de María, de la cual nació Jesús, el cual es
llamado el Cristo.3
De manera que todas las generaciones desde
Abraham hasta David son catorce generaciones,
y desde David hasta el cautiverio de Babilonia,
catorce generaciones, y desde el cautiverio de
Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. (San
Mateo 1, 1-17)

Nacimiento del Jesús salomónico

Y el nacimiento de Jesucristo fue así: que
estando María, su madre, desposada con José,
antes que se juntasen se halló haber concebido del
Espíritu Santo. Y José, su marido, como era justo y
no quisiese infamarla, quiso dejarla
secretamente. Y pensando él en esto, he aquí que
el ángel del Señor se le aparece en sueños,
diciendo:
José, hijo de David, no temas recibir a María
tu mujer, porque lo que en ella es engendrado,
del Espíritu Santo es. Y parirá hijo y llamarás su
nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de
sus pecados.
Todo esto aconteció para que se cumpliese lo
que fue dicho por el Señor a través del profeta,
que dijo:
He aquí que la virgen concebirá y parirá
hijo y se llamará su nombre Emmanuel, o sea: Con
nosotros Dios.
Y despertando José del sueño, hizo como el
ángel del Señor le había mandado y recibió a su
mujer. Y no la conoció hasta que parió a su Hijo
primogénito, y llamó su nombre JESÚS. (San Mateo 1, 18-25)

Los Magos adoran al Jesús salomónico

Y nacido Jesús en Belén de Judea en días del
rey Herodes, he aquí que unos magos vinieron de
Oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de
los Judíos, que ha nacido? Porque su estrella
hemos visto en Oriente y venimos a adorarle. Y
oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda4
Jerusalén con él, y convocados todos los príncipes
de los sacerdotes y los escribas del pueblo, les
preguntó dónde había de nacer el Cristo. Y ellos
le dijeron: En Belén de Judea, porque así está
escrito por el profeta:
“Y tú, Belén, de tierra de Judá, no eres menor
entre los príncipes de Judá, porque de ti saldrá
un Guía que apacentará a mi pueblo Israel.”
Entonces Herodes, llamando en secreto a los
magos, supo de ellos diligentemente el tiempo del
aparecimiento de la estrella, y enviándoles a
Belén, dijo: Andad allá y preguntad con
diligencia por el Niño, y después que le hallareis,
hacédmelo saber para que yo también vaya y le
adore. Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron. Y
he aquí que la estrella que habían visto en
Oriente iba delante de ellos hasta que, llegando,
se puso sobre donde estaba el Niño. Y vista la
estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y
entrando en la casa, vieron el Niño con su
madre María y, postrándose, lo adoraron, y
abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones: oro e
incienso y mirra.
Siendo avisados por revelación en sueños de
que no volviesen a Herodes, se volvieron a su
tierra por otro camino. (San Mateo 2, 1-12)

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  1. Vosotros sois la Luz del mundo;

    una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

    Ni se enciende la lámpara y se pone debajo de un almud,

    sino en el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa.

    Así alumbre vuestra Luz delante de los hombres,

    para que vean vuestras obras buenas,

    y glorifiquen a vuestro Padre que está en los Cielos.

    Mateo 5:14-15-16

    ¡ Maran atha !

  2. El Rey David engendró a Yadidiyah: ( “Beloved of Yah,” )

    Nombre Verdadero (de Solomon o Salomón)

    Salam

  3. La Señal, la Marca. El Nacimiento Virginal del Señor profetizado por Isaías

    Yahuah con Nosotros y La Salvación de Yahuah, Yasha de Yahuah

    YAHUSHA!

    El Nombre profetizado y dado por un Ángel a su Bendita Madre.

    (YashaYahu/Isaiah) 7:10-14…the virgin birth of Mashyach is a mark.

    What are we to think of those who discredit it?

    13 Dijo entonces YashaYahu/Isaiah Isaías :

    Oíd ahora, casa de David.

    ¿No os basta ser molestos a los hombres, sino que también lo seáis a mi Alahym?

    14 Por tanto, el mismo Señor os dará Señal:

    He aquí que Almah ( virgen ) concebirá, y

    Dará A LUZ UN HIJO,

    y llamará su Nombre ( ‘im-mā-nū’êl -Emmanuel)

    ES

    Amman U Al,

    Esto es Alahym con nosotros. Absoluta Verdad.

    MathathYahu/ Mateo 1:2, 3

    Porque niño nos es nacido, Hijo nos es dado;
    y el Principado es asentado sobre su hombro.
    Y se llamará El Admirable,
    El Consejero, El Alahym, El Fuerte,
    El Padre Eterno, El Príncipe de Paz.

    YashaYahu/Isaiah 9:6

    Toda Potestad me es dada en el Cielo y en la tierra.

    MathathYahu-Mateo 28:18.
    AurYah, Lucas 1:33

    Amman U Al , Yahusha de Nazar-ath. La LUZ que vino al mundo,

    y de su Reino no habrá fin. Aman.

  4. YAHUSHA NAZARATH MALAK YAHUDAH

    Lo que he escrito, he escrito.

    Poncio Pilatos.

  5. Tudah achy. Kal Halal u Yahuah Aulam!

    Con la Palabra de Yahuah fueron hechos los Cielos, y todo el ejército de ellos con el Espíritu de su boca.
    Salmos 33:6

    El árbol de Vida en medio del huerto.
    Génesis 2:9

    Al que venciere, daré a comer del árbol de la Vida, el cual está en medio del Paraíso de Yahuah.

    El fruto del Justo es árbol de Vida; y el que gana almas, es sabio.
    Proverbios 11:30

    Por la Bendición de los rectos la ciudad será engrandecida
    Proverbios 11:11

    YO SOY el Pan de Vida.

    49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y son muertos.

    50 Este es el pan que desciende del Cielo, para que el que de él comiere, no muera.

    51YO SOY el Pan VIVO que he descendido del Cielo; si alguno comiere de este pan,

    vivirá para siempre; y el Pan que Yo daré es mi carne,

    la cual Yo daré por la vida del mundo.

    Juan 6

    Yahusha es el Camino, la Verdad y la Vida
    Juan 14:6

  6. EFESIOS 6

    14 Estad pues FIRMES ,

    ceñidos vuestros lomos de la VERDAD,

    y vestidos de la cota de JUSTICIA.

    15 Y calzados los pies con el apresto/ la preparación
    del Evangelio de la PAZ;

    16 sobre todo, tomando el escudo de la FE,

    con que podáis apagar TODOS los dardos de fuego del maligno.

    17Y tomad el Yelmo de la SALUD,

    y La Espada del Ruach

    que ES la Palabra de YAHUAH;

    YAHUSHA es la Palabra de YAHUAH.

    Yahusha es el Camino, la Verdad y la Vida


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