Sobre las ovejas de Mateo 25, el chip y la adoración de la bestia por Juan Carlos

En 24 febrero 2014 a las 16:05  Juan Carlos dijo:

Tu exposición, José, leyéndola con calma y leyendo lo que el Apocalipsis dice, se puede entender que es así, tal como dices. O sea:

Independa de quien, como sea, culto, inculto, informado, desinformado, creyente o no, quien se ponga el chips en la mano derecha o en la frente y adore a la Bestia, irremediablemente y sin solución y sin salida, automáticamente, se condena. Y no hay por donde.
De esta manera se ve y entiende que la lectura del Apocalipsis así como su posición referente a la salvación, difiere de todos los demás Libros de la Escritura, pero, encaja con Daniel quien tiene la misma posición del Apocalipsis o viceversa.
Esto, tanto la diferencia de posiciones como la adhesión de Daniel con Juan a miles de años de distancia, nos muestra que ambos enfocan una posición absoluta respecto al Omnipotente.
Porque el Omnipotente parece revelarles que la colocación del chips en la mano derecha o en la frente y la adoración a la Bestia, contesta directamente su Persona y por eso jamás Él, Omnipotente, tolerará que alguien o algo Le conteste directamente. El Omnipotente de esta forma no admite contestación alguna a su Ser, a su Persona como Ser único y exclusivo, porque Él es El Absoluto, El Eterno, sin contestación posible de nadie y de nada.
En Daniel como en el Apocalipsis, el Omnipotente se posiciona con una actitud suya absoluta, sin alternativas otras, posibles.

Conforme a esto, todo lo demás que no sea esto o que no sea así, puede ser de otra forma con una mayor tolerancia conforme al Amor y a la Misericordia del Omnipotente, pero, esto:
Su Ser, Su Persona, es diferente, pues, entiende que es intocable, indiscutible y que no cabe, delante a su realidad, una posición diferente. Por eso es absoluta.
A esto me permito llamarlo yo: orden y disciplina. Hay un orden. Hay una disciplina que parte del Omnipotente, porque Él Es Orden y Disciplina

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