Faltan menos de 43 días. “Operación Arca de Noe”

Decía Jesús que aquellos días, en referencia a la Gran Tribulación, vendrán como cuando el Diluvio, nadie se lo esperaba, y antes del Diluvio Noe preparó su arca, la Gran Tribulación vendrá cuando menos se lo esperen, es decir dentro de 43 días, o en todo caso junio de este año, y nosotros estamos preparando el Arca de Noe para todos vosotros.

El otro día os decía que si no pasa nada esos días, puede pasar hasta el 21-12-2.012, y yo me habría equivocado de fecha, nunca Dios, seríamos Juan Carlos y yo los equivocados. Pero no nos equivocamos, la Gran Tribulación sucederá dentro de 43 días, y ahora, justo en estos días, está sucediendo algo sorprendente, algo que nunca antes había pasado, y es que por la voluntad de Dios, nosotros, y otros muchos, os estamos advirtiendo por todo el mundo de que el Fin del Mundo ya ha comenzado, y que vamos a vivir el Fin del Mundo en vivo y en directo, todos nosotros, los que creemos en Jesús, y los que no creen en Él.

Hasta aquí normal, lo que no es tan normal es que además de hablar del Fin del Mundo como otros sensitivos, nosotros además, por voluntad expresa de Jesús, os ofrecemos la Salvación segura, “El Arca de Noe” para el que tenga bastante fe en Jesús, la primera resurrección. Y esto no lo habéis entendido los católicos, porque algo no cuadra, me leéis mil personas cada día, con puntas de 850 hacia abajo y 1300 hacia arriba, y solo hay 186 inscritos en la primera resurrección, y creo que tenemos un problema de comprensión, porque a estas alturas, los que me leéis y sois de la Iglesia Católica o protestante, sabéis que aquí decimos que nos apartamos de las iglesias, pero siempre entendidas como institución, no como base, y nada tengo contra sus miembros, la jerarquía es la condenable, pero seguís leyéndome, luego algo pasa en vuestras cabezas, si no fuera así ya no me leeríais, dudáis de mi pero leéis, y no os inscribís en la primera resurrección, ¿por qué?

Y es que pensáis que somos una secta, o algo que no acaba de estar claro, porque estáis tan negros por dentro que no podéis admitir que algo tan grande, bello y solemne como la primera resurrección pueda tener lugar hoy, on-line, es la primera vez en la historia de la Humanidad donde cualquier persona del mundo puede ensalzar a Jesús en una lista abierta y automática, que le ha sido revelada a Juan Carlos, y que os conduce sin curas ni intermediarios a la salvación directa, por eso no lo admitís, se os acaba el negocio de la iglesia.

No nos entendéis porque hablamos de cosas que no sabéis, lo de la primera resurrección os es absolutamente desconocido, jamás la iglesia lo había estudiado, y lo que tenéis que saber es que si nos une Jesús porque todos creemos en Él, ¿por qué nos separa la iglesia?, y lo que es peor, ¿por qué os separáis de Cristo no inscribiéndoos en la primera resurrección?, solo porque esta web es de Jesús, y vosotros cual fariseos decís, no es de Jesús, es de José, (aquí dudáis de Él, de que esté haciendo ahora Su voluntad, y de Juan Carlos que recibió el mensaje de Dios pidiéndole hacer la web de la primera resurrección), y lo que es peor seguís diciendo, “la web no es de la Iglesia Católica”, y solo por eso no os inscribís, anteponéis la iglesia al propio Jesús, y eso es un pecado mortal.

La clave está en que no tenéis que centraros en el mensajero, José en este caso, sino en el mensaje, no importa si soy o no un profeta de Dios, lo que importa es que el mensaje que os transmito cuadra con el Evangelio, y eso es lo que importa, el mensaje no el mensajero, ayer os explicaba cómo hubiera sido la primera resurrección en manos de la iglesia Católica, un desastre, no hubiera servido para nada, y eso lo debéis entender. hoy por voluntad de Dios, y porque en Mateo se nos dice que cuando dos o más personas le pidan algo a Dios, para que lo ate en el cielo, les será atado en el cielo, y eso es palabra de Dios, TENEMOS LA PRIMERA RESURRECCIÓN. Luego la primera resurrección es la inscripción en el Libro de la Vida del cielo, y lo deberías de ver ya mismo, porque esta no es una discusión teológica, es que no tenemos tiempo, menos de 43 días, cuando empiece la Gran Tribulación, que empezará por el Atlántico provocando un gran Tsunami, nos quedamos sin Internet, y sin la posibilidad de inscribirnos nunca más en esa web, la web de Jesús, Su Arca Salvavidas para la Gran Tribulación, y no porque los que nos inscribimos seamos salvos, eso no lo sabemos, lo que si sabemos es que participaremos en la primera resurrección, y seremos los primeros en ser resucitados, y viviremos mil años con Jesús, y luego, pasados los mil años, resucitarán los demás muertos, los que ahora esperan en el Hade, y entonces, estos últimos serán juzgados según sus obras, y vosotros, los que ahora me leéis y no os habéis inscrito iréis a esa segunda resurrección, y seréis juzgados según vuestras obras, como los musulmanes, ¿de que os vale servir a la Iglesia Católica, si vais a ser juzgados como todos los demás? Y además seréis juzgados por algo grave, haber rechazado el reconocimiento de vuestra fe en Jesús en un lugar público ante todo el mundo, un hecho que nunca antes se había producido en la historia de la humanidad, un hecho que dentro de 43 días no podréis ya realizar, cuando empiece la Gran Tribulación se acaba Internet y la inscripción voluntaria a la primera resurrección, El Arca De Noe del Fin del Mundo.

Los sacerdotes que me lean tienen un problema adicional, y es que deberían hablar a sus fieles de la primera resurrección, y animarlos a la inscripción, solo por FE en Jesús, y no esperéis tener dispensa del obispo, porque nunca llegará. Eso os lo dejo a vuestra conciencia, lo que si os advierto es que os será juzgado vuestro comportamiento, antes me refería a políticos y periodistas, y les decía lo mismo, callar esta web es atentar contra la voluntad de Dios, pues Él quiere que más y más gente se inscriba y participe con Él en la primera resurrección, porque es la primera vez en la historia de la humanidad en que en tiempo real podemos saber cuantas personas le han jurado fidelidad hasta la muerte, y jurado también no ponerse jamás el chip, y este es un lugar santo a los ojos de Dios, como no podía ser de otra manera.

En un comentario de ante ayer leía esto en relación al fin del mundo:

1.     En el día que Dios eche abajo todas las fortalezas en que confiaban los hombres y la iglesia apóstata, cuando comience LA GRAN MATANZA de ministerios centrados en hombres, entonces, ¡su pueblo estará bebiendo de los manantiales de agua sobrenatural!

Pero lo mejor de todo es que estos santos confundidos, pero creyentes y anhelantes, se van a convertir en la revelación más grande y brillante de Jesucristo a la humanidad.

Creo que se refiere a la primera resurrección.

“Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la del sol será siete veces mayor, como la luz de siete días, el día que vendare Jehová la herida de su pueblo y curare la llaga que el causó” (Is. 30:26).

Este cuerpo va a gozarse en una revelación de Jesucristo siete veces más intensa que todas las revelaciones pasadas. Nos encontraremos con Él como su novia vestida con su brillantez.

¿No es la primera resurrección una revelación siete veces más intensa que todas las revelaciones pasadas?, ¿no es la mayor revelación de Dios a la Humanidad?, la salvación eterna en nuestras manos, es solo cuestión de FE, no de iglesias, como ayer decía alguien, es solo una cuestión personal entre Jesús y tú, y luego lo conviertes en hecho cuando realizas el juramento y la inscripción, y lo juras ante Dios, y te inscribes ante Dios, eso lo deberías entender los de las iglesias, porque la primera resurrección es una lista pública de amor incondicional a Jesús.

Nunca antes había pasado, solo ahora es posible salvarse, fijaros bien todos, Dios nos llama, Jesús nos pide que nos inscribamos, como así se lo ha revelado a Juan Carlos, y vosotros contestáis, “no es necesario”, eso mismo contestarían los luciferinos, no es necesario, tampoco lo es que tú que piensas eso te salves, en el Plan Salvífico de Dios no entra quien le rechaza o renuncia a Él.

Los que queréis ayudar a llevar la palabra de Dios por el mundo en estos días, debéis hablar a vuestro entorno de la primera resurrección. Igual dentro de 43 días se acaba esta posibilidad. Luego quedará en una leyenda, cuando la gente desesperada por el hambre y su entorno busquen a Dios, alguien les dirá que hubieron 9 meses donde cualquiera podía salvarse inscribiéndose en la primera resurrección, y solo se inscribieron unos cientos, los elegidos del Señor. Y nadie lo entenderá que fueran tan pocos los inscritos, y buscarán culpables, y sabrán quien calló, iglesias, periodistas, políticos, y todos ellos beberán de la furia del pueblo, que verá  que por la vanidad de muchos, se quedaron sin la posibilidad de salvación directa, sin poder subir al Arca del Fin del Mundo, a la primera resurrección.

Lo sorprendente de esto es que depende solo de cada uno, no inscribirse es negar a Jesús, es rechazar Su voluntad, y también por eso seréis juzgados.

Pastor decía el otro día sobre sus dudas respecto a  la inscripción a la primera resurrección:

A todos los visitantes de este blog os recuerdo

Mateo 18:18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Es decir inscribirse a todos a los que hayáis tenido la misma duda que yo sobre si inscribirse o no inscribirse os digo que lo hagáis por esto

18:20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Ahora entiendo que simplemente inscribiéndome lo que estoy haciendo es aceptar a Jesucristo como hijo Dios, ¿dónde dice en la Biblia que tenga que inscribirme en primeraresurreccion?

Y la respuesta la he obtenido en

Mateos 18:18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

De modo que a todos los que hayáis pasado por esta duda a mí ya me ha sido revelada y espero que os sirva para inscribiros hoy mismo.

Ata en la tierra hoy mismo que estás con Jesucristo.

Published in: on 22 abril 2010 at 9:49  Comments (11)  
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11 comentariosDeja un comentario

  1. Hola buen día.
    Les pido por favor reconsideren poner estos avisos y comentarios que diariamente suben a esta Web.

    Realmente están asustando a la gente más que hacerles un bien tratando de reflexionar sobre el cambio de consiencia

    Creo que el camino debe ser otro, el de la esperanza, el de el amor al prójimo

    Saludos

    • Buen dia amigo. ¿Sabe, estoy de acuerdo con usted?
      Un profeta de Dios más que atemorizar, busca advertir pero sin faltarle a sus palabras la exhortacion y con esta exhortacion al ser ungida por el mismo Dios debieran rebozar de caridad, cosa que no pasa con estos avisos.
      Como usted dice: quien escribe estos avisos debiera reconsiderar el camino y sobre todo si el mismo duda en ser VERDADERAMENTE UN PROFETA DE DIOS, mas le valdria darle otra direccion a su postura.

      Dios los bendiga a todos, y a Jose le de la sabiduria y humildad de re direccionar su postura.
      ¿Por qué no dejar esta web para que en ella se creara una VERDADERA COMUNIDAD CRISTIANA, AUNQUE FUERA VIRTUAL?……. Una comunidad en la que sus miembros compartieran sus dudas, sus consejos, sus alegrias, sus temores y por medio de ella encontraran “alimento espiritual que les ayudara a su edificacion” especialmente en estos tiempos de gran confusion… dejando en todo momento LA ENTERA LIBERTAD AL ESPIRITU SANTO DE SER EL Y SOLO EL QUIEN GUIE A CADA UNO DE SUS MIEMBROS Y NUNCA IMPONER EL PENSAMIENTO DE UNO O UNO(S) DE SUS MIEMBROS.

      DIOS NOS ACOMPAÑE EN TODO LO QUE EMPRENDAMOS AMIGOS Y JESUS SEA NUESTRO UNICO SEÑOR, SALVADOR Y REY.

      Deu 18:20
      “Pero el profeta que hable con presunción en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, o que hable en el nombre de otros dioses, ese profeta morirá.”

  2. Buen dia a todos. Sigo sin comprender por qué el señor Jose sigue insistiendo en que la Iglesia Catolica nada sabe del tema de la primera resurreccion.
    El que durante la celebracion de la Santa Misa no se diga nada, esto no quiere decir que nadie sepa y entienda hasta mejor que el mismo este tema de la Primera Resurreccion. Le informo que en Mexico, mi pais de origen, hay varios conferencistas, en particular un laico periodista que acompañado de algun o algunos sacerdotes catolicos se dedica a dar conferencias por radio y en auditorios y uno de sus temas ha sido precisamente este de la Primera Resurreccion. Que los que asisten sean pocos o muchos y de esos no todos “tengan oidos para escuchar y ojos para ver” pues eso es otra cosa.

    LO UNICO QUE AHORA IMPORTA ES VIVIR A PLENITUD NUESTRO SER CRISTIANO…. YA NO ES TIEMPO PARA MEDIAS TINTAS. POR EL CONTRARIO AQUELLOS QUE CONFIAMOS EN EL SEÑOR MAS QUE TEMOR DEBIERA INVADIRNOS EL GOZO DE SABER QUE LA TIERRA Y AQUELLOS QUE QUEDEN EN ELLA SERAN RENOVADOS…TRANSFORMADOS EN VERDADEROS HIJOS DE DIOS EN CRISTO JESUS.
    MARANATHA!

    Aqui pongo un extracto de este tema impartido por este laico catolico:
    Hay un Orden en la Resurrección

    En efecto, el misterioso capítulo 20 del Apocalipsis que describe el Milenio de paz donde Cristo se consolidará como el único Señor de cielos y tierra, a consecuencia de la victoria de Cristo sobre la bestia del Anticristo, nos habla de algunos que resucitarán antes, mucho antes de la resurrección general, y más aún, reinarán con Cristo sobre toda la tierra durante mil años.

    La Argumentación basada en los Textos

    San Pablo en su Primera Carta a los Corintios no habla simplemente de la resurrección de los muertos como está anunciada en el Credo y como se suele hablar de ella con toda simplicidad, sino de una resurrección en etapas. Así, esta resurrección no sólo es en orden de dignidad sino también de tiempo. San Pablo dice que “del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo. Pero cada cual en su orden: Cristo como primicia; luego, los de Cristo en su venida. Luego, el fin, cuando entregue a Dios Padre el Reino, después de haber destruido todo principado, dominación y potestad. Porque debe Él reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. El último enemigo en ser destruido será la muerte” (15, 22 – 26).

    Del texto se desprende que la resurrección va por etapas, a imagen de las tropas que se mueven por bandos. Y se distinguen claramente tres grupos:

    1. Cristo (el primogénito de los muertos: Col 1, 18) como primicia.
    2. Luego los que son de Cristo en su venida, en su Parusía.
    3. Luego, al fin, los otros muertos, los que no son de Cristo en su Parusía.

    Y el texto dice claramente que entre la segunda y la tercera resurrección, es decir, entre los que resucitan en su Parusía y el resto de los muertos, o sea, la resurrección final, transcurrirá el Reino, porque antes de entregar su Reino al Padre, Cristo destruirá todo principado y poder y sujetará a todo el orbe hasta que todos los enemigos estén sometidos bajo sus pies. Así que más claro ni el agua.

    Por tanto, después de la resurrección de Cristo como primicia de los cristianos, vendrá una resurrección no general sino de un grupo especial: los que son de Cristo, en su Parusía.

    Otro texto importante sobre esta primera resurrección es el de San Pablo en su Primera Carta a los Tesalonicenses, que dice así: “Hermanos, no queremos que estéis en la ignorancia respecto de los muertos, para que no os entristezcáis como los demás, que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también (creemos) que Dios traerá con Jesús a los que murieron en Él. Pues os decimos esto por palabra del Señor, que nosotros, los que vivamos y quedemos para la venida del Señor, no nos adelantaremos a los que murieron. Porque el mismo Señor descenderá del cielo con voz de mando, con pregón de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero”.

    ¿Qué es lo que dice este texto? Dice lo siguiente:

    1. Que los Tesalonicenses estaban tristes por sus muertos, pensando que ellos no estarían presentes cuando viniera Jesús. Pero San Pablo los consuela, revelándoles el misterio de la primera resurrección.
    2. Por eso San Pablo les enseña que Dios traerá con Jesús, cuando venga, a los que murieron en Él. Por tanto no participarán en este favor los que no murieron en Él.
    3. Y es así, no porque San Pablo lo imagine, sino porque lo sabe “por la palabra del Señor”.
    4. Y dice entonces que el Señor descenderá del cielo a la voz dada del arcángel, y los muertos en Cristo (no los demás) resucitarán primero.

    Así que San Pablo revela un misterio “por palabra del Señor”. Y este misterio concuerda exactamente igual a lo que le dijo a los Corintios sobre la resurrección según un orden.

    Estas enseñanzas de San Pablo también las encontramos en Jesucristo, cuando nos habla de dos resurrecciones distintas, con las siguientes palabras: “En verdad, en verdad os digo: llega la hora – y ya estamos en ella – en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan vivirán” (Juan 5, 25). Se trata de una resurrección de algunos, no de todos sólo de aquellos que por su fe en el Padre han recibido la gracia, pasando de la muerte a la vida. Es una resurrección únicamente para los que oyen la voz del Hijo de Dios (v 24). ¿Cuándo se da esto? En el último día de la hora presente, es decir, en la consumación del siglo (época) presente. Por eso dice Jesús: “Viene la hora – y ya estamos en ella”. Esta resurrección es bien distinta a la resurrección de la que habla Jesús enseguida (v 28): “Vendrá la hora (una hora futura distinta a la que ya es) en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz (con excepción de los que ya resucitaron) y todos los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal resucitarán para la condenación”. Esto acontecerá en la resurrección final y general.

    Queda pues claro que se anuncian dos resurrecciones, una, la de los que oyen la voz del Señor y otra en la que todos necesariamente tendrán que oírla y salir de sus sepulcros para ser juzgados. Los primeros son a los que hace alusión San Pablo cuando dice que resucitarán con Cristo en su Parusía, y los segundos son los que resucitarán hasta el final.

    ¡Bienaventurado y Santo quien participa de la Primera Resurrección!

    En el capítulo 20 del Apocalipsis encontramos la luz suficiente para comprender bien esta doble resurrección. En efecto, dice Juan lo siguiente, y pongamos mucha atención:

    Después de que un ángel baja del cielo y apresa al dragón, que no es sino el mismo Diablo y Satanás, la antigua serpiente, y lo encadenan por mil años.

    Y (vi) a las almas

    de los que habían sido degollados

    a causa de la palabra de Dios

    y del testimonio de Jesús

    y a los que no habían adorado

    a la bestia ni a su estatua,

    ni habían aceptado la marca

    en sus frentes ni en sus manos;

    y revivieron y reinaron con Cristo mil años.
    Los restantes de los muertos

    no revivieron hasta que se acabaron los mil años.

    Esta es la primera resurrección.
    Bienaventurado y santo

    el que tiene parte en la primera resurrección.

    Sobre ellos no tendrá poder la segunda muerte,

    sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo

    y reinarán con Él mil años. (20, 4 – 6).

    Claramente dice el Apocalipsis quiénes son los que van a resucitar y reinar con Cristo por mil años. Es decir, estos son los mártires que habrá en la persecución del Anticristo; un grupo escogido de la generalidad de los cristianos, de aquellos que le rindieron a Jesús el supremo testimonio de la sangre en extrema fidelidad. De ellos dice sin más el texto sagrado que “vivieron y reinaron con Cristo mil años”. De los otros, de los que no fueron degollados, dice el texto que no vivieron; es decir, que no resucitaron durante el Milenio. Y el texto remata diciendo que “esta es la primera resurrección”, lo que supone una segunda resurrección que será sin duda alguna la resurrección general y final.

    Entonces, quedan perfectamente armonizados, aclarados y fundamentados los textos que sobre la resurrección habla San Pablo y que ya hemos citado líneas arriba. Son pues dos resurrecciones, siendo la primera una privilegiadísima y especial para los que son de Cristo, en este caso, para los que dieron testimonio de fidelidad, no se dejaron marcar por el Anticristo y fueron mártires con su sangre.

    Más adelante el texto dice solemnemente: “Bienaventurado y santo quien tenga parte en esta primera resurrección, pues sobre ellos no tendrá poder la segunda muerte, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con Él mil años”.

    Esta bienaventuranza de la cual es objeto la primera resurrección es un premio especialísimo a una vida de entrega y fidelidad muy especial, y al mismo tiempo es una misión providencial única; porque su martirio y su testimonio se van a dar en unas circunstancias de la vida de la Iglesia sin paralelo con ninguna otra, se van a dar en medio de la Gran Tribulación “cual no la ha habido, ni la habrá” según palabras de Jesucristo, y más aún, “si aquellos días no se acortaran, nadie se salvaría”. Por eso, como premio extraordinario, dice el texto apocalíptico, estas almas (en realidad cuerpo y alma ya transformados) se sentarán en tronos y se les dará el juicio; serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con Él mil años. Jesucristo en el Milenio será Rey de reyes y Señor de señores. Estos primeros resucitados serán, ni más ni menos, que los reyes y los señores del Reino de Cristo en el Milenio.

    Por tanto, esa división de poderes tan formidablemente legada por la mayoría de las “democracias” modernas que divide el poder en ejecutivo, legislativo y judicial es totalmente desconocida en la Sagrada Escritura. En la Biblia la función fundamental de los reyes era la de juzgar y en esa capacidad de juicio se implica la plenitud del poder. De esta suerte, los santos mártires resucitados reinarán sobre la tierra durante el Milenio en una situación en la que se mezclarán características de Juez, Sacerdote y Rey; discerniendo ante los hombres entre el bien y el mal, señalando lo justo y lo injusto, produciendo efectos extraordinarios de santidad que se irradiarán por toda la humanidad. Es decir, que estos resucitados convivirán de un modo o de otro con los demás habitantes mortales del Milenio para reinar y juzgar.

    Ahora bien otra característica importante de la que habla el texto del Apocalipsis es que sobre estos resucitados ya no tendrá poder la segunda muerte, es decir, el infierno, la condenación eterna, porque el infierno sólo tiene poder para aquellos que experimentan la primera muerte que es el pecado. Dicho en otras palabras, sobre estos santos resucitados ya Satanás no podrá hacer absolutamente nada, porque en ellos, al no haber ya posibilidad de condenarse, no hay ni tentación, ni pecado, ni muerte. Es decir, no solamente no podrán ser ya vencidos, sino que ni siquiera podrán ser tentados ni combatidos, porque la segunda muerte habrá perdido sobre ellos absolutamente todo poder y esto será patente de un modo o de otro para el resto de los habitantes del Milenio. Los resucitados pues “estarán” en la perfección, en la plenitud de Dios, en un mundo pleno y totalmente sobrenatural pero de alguna forma “reinando y viviendo en la tierra”. Tendrán un fulgor de santidad extraordinaria que será para los demonios su derrota definitiva, porque estos hombres resucitados en el alma y en el cuerpo estarán totalmente inaccesibles para las fuerzas del mal.

    Para el resto de los habitantes del Milenio, los que no serán resucitados, podemos afirmar que serán hombres y mujeres de una gran santidad, pero aún sujetos a la tentación, al pecado y, por tanto, a la muerte. Y esto, ¿por qué será así?

    1. Porque habrá un efecto de sobreabundancia sobrenatural sin paralelo en la historia del mundo como consecuencia de la Parusía de Cristo;
    2. porque Satanás estará atado durante casi todo el Milenio sin poder seducir más a las naciones;
    3. porque la tierra estará “llena del conocimiento del amor de Dios”, como dice Isaías, “como una invasión de las aguas del mar” (11,9);
    4. porque habrá cierto tipo de convivencia entre los mortales y los resucitados, quienes serán motivo de admiración por parte de los hombres, ya que será conocido que aún cuando se muevan en el mundo están ya en la eternidad, fuera del tiempo. Así serán ellos testigos de una manifiesta vivencia de lo que es el Amor de Dios en Perfección.

    Por estas razones, los que estén en la tierra, los no resucitados, a quienes podemos llamar viadores o viajeros porque aún irán en el camino ascendente hacia la vida de perfección, sobre ellos, el infierno sí tendrá poder relativo mientras no hayan sido transformados o resucitados. No será un poder de posesión, pues esos hombres de gran santidad, los viadores, resistirán al pecado, pero sí tendrá poder el infierno de ejercer sobre ellos la tentación. Aunque por la atadura de Satanás, las tentaciones serán menores. Precisamente los santos son santos porque vencen las tentaciones aunque las sufran continuamente.

    Ahora bien, ¿Qué ejemplo o modelo podemos visualizar para comprender mejor el status de los resucitados?

    Jesucristo Resucitado

    Para comprender mejor la naturaleza de estos resucitados en el Milenio podemos tomar como ejemplo la vida de Jesucristo después de que salió del sepulcro en su impresionante resurrección. Así, al amanecer del Domingo de Pascua se apareció a María Magdalena y a las otras santas mujeres; en el curso del día se apareció a Simón Pedro y a dos discípulos que iban camino de Emaús; por la noche, estando las puertas cerradas, se apareció a los once apóstoles y se hizo ver y tocar, y más aún, comió en su presencia. Más adelante, Juan nos habla de una maravillosa aparición a la orilla del Mar de Tiberíades, con una pesca milagrosa de puros pescados buenos. Más adelante diremos el significado de estos 153 peces grandes y buenos.

    Asimismo Jesús se aparece a Pablo en el camino a Damasco, fue tan violenta la manifestación que lo tumbó del caballo y lo convirtió de un gran perseguidor en el gran apóstol de los gentiles; también San Pablo menciona una aparición que debió ser particularmente espectacular “a más de 500 hermanos en una sola vez, muchos de los cuales viven todavía y otros ya murieron”, dice el Apóstol (I Corintios 15, 6).

    En el libro de los Hechos de los Apóstoles San Lucas también nos habla de cómo durante 40 días, entre la Resurrección y la Ascensión, Jesucristo se aparecía aquí y allá, a unos y a otros, hablándoles del Reino de Dios. Es claro que todas estas apariciones fueron verdaderas toda vez que había una presencia real de Jesús pues aún estaba en la tierra ya que no había subido al Padre. Ahora bien, estas apariciones de Cristo Resucitado eran visibles y se daban con un cuerpo que se podía ver y tocar, más aún, podía comer; pero al mismo tiempo, era claro y evidente que se encontraba en una situación nueva, transformada, distinta del ser que vivió y convivió con los discípulos antes de su pasión y muerte. Entonces, Jesús aparecía aquí y allá pero al mismo tiempo estaba sustraído a las condiciones del espacio. Podía tocar la puerta para entrar a una casa, pero también, si lo deseaba, podía traspasar las paredes. Del mismo modo, se aparecía hoy y a una hora determinada, pero también sustraído a las condiciones del tiempo.

    Pues bien, la situación de los resucitados en el Milenio no será menor que el mismo trato que Jesucristo transformado tuvo con sus apóstoles en aquellos 40 días antes de la Ascensión. Es pues esto un esbozo de lo que será el estado glorioso del Milenio.

    Entonces, la condición de aquellos que tomen parte de la primera resurrección nos mostrará con total evidencia a seres trinos en perfección, con su cuerpo, su alma y su entendimiento en una expresión de Plenitud, a tope en todo su ser, habiendo logrado sublimizar sobrenaturalmente todos sus sentidos, con su cuerpo transformado, el entendimiento movido por la fe e iluminado absolutamente por el Espíritu Santo y con un alma que obrará a modo Divino, porque será entonces que se manifestará la misma Divina Voluntad en la criatura. No nos cabe la menor duda que estos resucitados igualmente serán los que encontrarán llegar al 5° aposento de los Corazones Unidos.

    Y lo anterior no es todo. También en estos seres se cumplirán y se realizarán todas las profecías relativas al Reino de Dios, así como Cristo lo preanunció en las Bienaventuranzas del Sermón de la Montaña.

    No obstante lo anterior, toda esta condición de sobreabundancia espiritual en los resucitados, ha venido a tener lugar después de haber pasado necesariamente por la muerte. Si hemos hablado insistentemente de volver al origen, de restitución, de volver a las condiciones habidas en el Paraíso Terrenal, y toda vez que el hombre del Paraíso tenía, entre otros, el don de la inmortalidad, ¿no hay forma de que el hombre llegue a este nivel de santidad en perfección, sin pasar por la muerte?

    De este gran misterio mayor ahondaremos a continuación, y cuya base exegética la encontramos en San Pablo cuando dice en I de Corintios 15 que “Os voy a revelar un misterio: no todos moriremos” (51).

    Transformados y Arrebatados

    La Parusía de Cristo no sólo traerá la resurrección de algunos, como ya ha quedado señalado, sino que también los textos de la Sagrada Escritura nos hablan de una transformación en su ser trino que, sin pasar por el proceso de la muerte, pasarán algunos hombres en el inicio y durante la Parusía.

    En efecto, entre los primeros cristianos había una gran expectación por la Parusía de nuestro Señor. Esta espera era expresada con esa frase tan vieja y tan nueva de Maran Athá, que significa “Ven Señor Jesús”. Esta expectación por la Parusía era tan grande que San Pablo le dedica dos cartas al tema, ya que había gran preocupación y congoja de que pudieran morir sin ver el Día del Señor. Pero pasaba el tiempo y el Señor no venía. Y quienes habían aguardado su Parusía con explicable paciencia, iban muriendo irremediablemente en número creciente. Por tanto, ¿no podía considerarse a estos hombres como dignos de desgracia? ¿De qué les iba a servir entonces la Parusía del Señor? Ellos, después de tanto esperar, no podrían tomar parte en tan glorioso acontecimiento, ni beneficiarse de él. Sólo les quedaba la lejana y no muy clara resurrección (I de Corintios 15, 12 – 13) del último día, para la consumación final…

    Es entonces cuando llegan las inolvidables aclamaciones del apóstol, en cuya carta habla de la Parusía, diciendo que respecto a los que estén vivos, éstos no estarán en una situación de ventaja sobre los que ya murieron para entonces, porque, como ya hemos dicho al hablar de la primera resurrección, los que murieron en Cristo, tendrán con su inmediata resurrección, el primer lugar, y agrega San Pablo: “Luego, nosotros, los que aún vivamos, los que todavía quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor. Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras” (I Tes 4, 17 – 18).

    Para San Pablo entonces no se concibe la Parusía del Señor sin que participen en ella todos los que en ella han creído, la han buscado y la han estado esperando. Por eso, el primer efecto de la tan anhelada Parusía será la resurrección de quienes “se durmieron en Cristo” antes de llegar a alcanzarla.

    Pero luego entonces viene un segundo efecto más impresionante y consiste en lo que el propio apóstol dice con gran claridad, es decir, que los que quedemos seremos arrebatados con ellos. Esta cita está vinculada íntimamente con lo que dice San Pablo: “Os voy a revelar un misterio: no todos moriremos; pero todos seremos transformados. En un instante, en un pestañar de ojos, al toque de la trompeta final, pues sonará la trompeta, los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados” (I Cor 15, 51 – 52).

    Así pues, Cristo volverá y se manifestará en aparición fulgurante y poderosa, y todos los suyos, vivos o muertos, tomarán feliz parte en el gran acontecimiento. Los muertos que hayan luchado por el Reino de Dios, que hayan dejado todo, casa, hermanos, padres, hacienda; aquellos que hayan puesto, en una palabra, a Dios como prioridad en su vida serán los primeros en resucitar incorruptibles. Y los vivos que de igual forma hayan cumplido con todos los requisitos puestos por Dios, que hayan puesto a Dios como prioridad en su vida, pasarán a ser espectacularmente nuevos mediante una maravillosa transformación. Así, unos y otros, resucitados y transformados serán arrebatados al encuentro de Cristo.

    Ahora, ¿qué sucederá con el resto de los muertos que no participaron en la primera resurrección, ya sea que hayan salvado o condenado su alma? “Los demás muertos no resucitaron, hasta que se cumplieron los mil años” (Apoc 20, 5). Y, ¿qué sucederá con los vivos que no hayan sido transformados y arrebatados? Lo dice claramente el Evangelio: “Entonces, estarán dos en el campo: uno será tomado y el otro dejado; dos mujeres moliendo en el molino: una es tomada, la otra dejada” (Mateo 24, 40). Fijémonos bien que Jesucristo no dice que “sean condenados” sino “dejados”. Por tanto, estos últimos no necesariamente significan que se condenen, sino que simple y sencillamente morirán y en su momento serán juzgados según sus obras.

    Entonces, ¿Habrá hombres que no morirán? Así es, “No todos moriremos pero todos seremos transformados” dice San Pablo (I Cor 15, 51).

    El mismo Jesucristo también confirma directamente la enseñanza de San Pablo cuando dice: “Aquél que cree en Mí, aunque hubiere muerto, vivirá; y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás” (Juan 11, 25 – 26).

    Estos transformados de los que nos hablan las Sagradas Escrituras, y que vencerán la muerte, nos recuerdan a Enoch y a Elías quienes también fueron arrebatados y no pasaron por la muerte. (Ver Capítulo XI.)

    Esta opinión de que al final de los tiempos algunos de los que estén con vida en la Parusía no morirán está sostenida por varios intérpretes, como por ejemplo Crampon, quien hace el siguiente comentario al versículo 51 del capítulo 15 de la I de Corintios:

    “Habrá varios vivos en el momento de la Parusía de Jesucristo pero no por eso entrarán con sus cuerpos naturales; también éstos serán cambiados, y sin pasar por la muerte, se verán transfigurados y entrarán con Jesús en la gloria, lo que es un gran misterio.”[1]

    Igualmente, la opinión del Diccionario de Teología Católica es la siguiente:

    “El sentido obvio de este texto de San Pablo (I Tesalonicenses 4, 15 – 17), que dice: “Los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes”; lo mismo que el de I de Corintios 15, 51, que dice “No todos moriremos” indica que los justos que al final de los tiempos se encuentren con vida, pasarán de este mundo al otro, sin ser sometidos a la muerte.”

    Entonces, los vivos que serán transformados en la Parusía formarán parte del Reino de Cristo en la tierra, es decir, que al igual que los que formarán parte de la primera resurrección, estarán en la tierra para vivir gozando de una paz inalterable y de una perfección en la “que ya no tiene poder sobre ninguno de ellos la segunda muerte”. Es decir, los cuerpos de unos y de otros, o lo que es lo mismo, su ser trino completo ya habrá alcanzado una perfección tal, que con toda propiedad se podrá decir que lograron restituir todas las consecuencias del pecado, y volverán a poseer para ellos, por siempre, todos los dones naturales, preternaturales y sobrenaturales con los que Dios adornó al hombre desde el principio de su Creación, y aún mejorados en perfección total, pues ya no habrá ni siquiera la posibilidad de ser tentado, cosa que sí ocurrió con nuestros primeros padres, Adán y Eva.

    Resucitados, Transformados y Viadores

    De acuerdo con la opinión de la mayoría de los Padres de la Iglesia que defendieron el Milenio Espiritual, tres clases de hombres convivirán en el Reino de Cristo en la tierra:

    1. Los Resucitados;
    2. Los Transformados; y
    3. Los Viadores.

    Los Resucitados habrán pasado por la muerte. Como hemos explicado, son los que fueron hallados dignos de participar en la primera resurrección. Los segundos serán transformados en cuerpos gloriosos sin pasar por la muerte. La tercera clase de hombres en el Milenio serán los “viadores” o viandantes, que tendrán una alta santidad, mucho mayor que la actual, pero que aún estarán en el proceso de su crecimiento espiritual, sujetos a tentaciones, venciendo las pruebas que Dios les permita, para que también ellos, una vez vencedores, puedan superar la muerte y sean transformados como sus demás hermanos. Si no se hacen dignos de tan gran privilegio, tendrán que pasar por la muerte.

    Para entender esta extraordinaria santidad que habrá en el Milenio y la calidad de vida espiritual que tendrán los hombres, podemos referirnos a las dos grandes pescas milagrosas de las que habla la Escritura, una antes de la Resurrección de Cristo (Lucas 5, 1 – 11), donde la red acarreó peces buenos y malos y amenazaba con romperse. En la segunda pesca milagrosa, después de la Resurrección de Cristo (Juan 21, 1 – 13), San Pedro “sacó la red a tierra, llena de peces grandes: ciento cincuenta y tres; y aún siendo tantos, no se rompió la red”. Estos dos milagros simbólicos interpretan a la Iglesia antes y después de la primera resurrección; pues en el Milenio ya no habrá malos peces, como sí existen ahora, sino que habrá hombres en camino hacia una santidad muy especial, y otros que ya la habrán alcanzado. Siendo en el fondo lo mismo, serán los que vivan en la Divina Voluntad total y permanentemente; o los que alcancen la Plenitud; o los que descubran el Quinto Aposento, ya que estos, dice la Virgen, serán los que formen la Nueva Jerusalén. Transformados y resucitados serán la Nueva Jerusalén y ellos reinarán con Cristo. Se cumplirá entonces, repetimos, la máxima del Evangelio: “Sed perfectos, como mi Padre Celestial es perfecto”. (Mateo 5,48)

    La Señal de la 7ª Trompeta

    Es interesante observar que este proceso de primera resurrección y transformación ocurrirá en la Parusía, y será al toque de la 7ª trompeta. (Ver Capítulo VI)

    En efecto, la visión de Juan en el Apocalipsis sobre el misterio de la trompeta final, hace referencia directa a la Parusía cuando dice:

    Tocó el séptimo ángel . . .

    entonces sonaron en el cielo

    fuertes voces que decían:

    “Ha llegado el reinado sobre el mundo

    de nuestro Señor y de su Cristo;

    y reinará por los siglos de los siglos

    Y enseguida dicen los 24 ancianos:

    Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso,

    Aquél que es y que era

    porque has asumido tu inmenso poder

    para establecer tu reinado.

    Y termina diciendo lo siguiente:

    Ha llegado su cólera

    y el tiempo de que los muertos sean juzgados,

    el tiempo de dar la recompensa

    a tus siervos los profetas,

    a los santos y a los que temen tu nombre, pequeños y grandes…” (11, 15 – 16; 17 – 18).

    Por su parte, San Pablo dice a los Tesalonicenses “porque el Señor mismo, en el momento señalado por la voz de un arcángel y el sonido de la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Él tendrán, su inmediata resurrección… luego nosotros, los que aún vivamos, seremos también arrebatados” (I; 4, 15 – 16). Y en otro lugar dice “…al toque de la trompeta final, pues sonará la trompeta, los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados” (I Cor 15, 51 – 52). Y Jesucristo dice: “Verán venir al Hijo del Hombre sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria. Él enviará a sus ángeles a la voz de la trompeta, y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos” (Mateo 24, 30 – 31).

    Entonces la extraordinaria resurrección de algunos y transformación de otros sin pasar por la muerte se dará al toque de la séptima trompeta, al inicio de la Parusía. La pregunta que se impone es: ¿sólo al inicio de la Parusía?

    Los Padres de la Iglesia dividen opiniones en cuanto al momento preciso en que ocurrirá la resurrección de unos y transformación de otros, así como también sobre quiénes tendrán parte de tan extraordinario premio. Algunos dicen que todos los justos resucitarán; otros dicen que solamente los mártires (incluyendo los que fueron degollados por el Anticristo), los apóstoles y algunos santos (incluyendo los que no se dejaron marcar por el sello de la bestia). Asimismo, algunos opinan que todos los justos irán resucitando en el curso del Milenio, más pronto o más tarde según sus méritos; de donde se desprende que el llamado Milenio nombrado por Juan correspondería exactamente al Juicio Universal, sentencia muy de considerar por cierto.

    Lo mismo se aplica a los transformados, donde aquí todos opinan que solamente algunos vencerán la muerte al inicio de la Parusía. No obstante, durante todo el Milenio y en la medida en que se vaya comprendiendo mejor el Misterio de Dios en cuanto a la perfección y a la santidad que Dios nos pide, muchos irán venciendo la muerte y lograrán su transformación.

    Quien se asegurará que tal proyecto se realice, será, como se ha dicho, la Santísima Virgen María, imagen de la futura humanidad, modelo de la Nueva Jerusalén, la Esposa del Cordero.

    De todo lo anteriormente dicho podemos resumir los siguiente:

    Que “los que son de Cristo” resucitarán primero en su venida (I Cor 15, 23); en I Tesalonicenses 4, 16 dice que “los muertos en Cristo resucitarán primero”; y en I Corintios 15, 51 enseña que los “vivientes que estén esperando la venida del Señor serán transformados”; en I Tesalonicenses 4, 16 – 17 confirma que estos transformados junto con los resucitados, “serán “arrebatados” al encuentro de Cristo en los aires”; en II Tesalonicenses 2, 8 dice que Jesús vendrá “con el soplo de su boca y el resplandor de su Parusía para destruir al Anticristo”. Aquí están resumidas las enseñanzas del Evangelio y las Epístolas de San Pablo.

    Ahora bien, aunque ni en los Evangelios ni en las epístolas se indica la duración del tiempo que ha de transcurrir entre la primera resurrección y la resurrección general, así como la duración del reino de paz, Juan sí confirma en el Apocalipsis lo siguiente:

    1. que Cristo viene para destruir al Anticristo;

    2. que luego ha de realizarse el Reino Mesiánico de Cristo con sus santos resucitados;

    3. que este reino de los santos ha de durar mil años;

    4. que esta es la primera resurrección;

    5. que los demás muertos no resucitarán hasta acabar los mil años;

    6. que durante este tiempo, ha de ser encadenado Satanás;

    7. que sólo después de estos mil años, Satanás será soltado por un poco de tiempo y que se realizará entonces la rebelión de Gog y Magog;

    8. que luego tendrá lugar la resurrección final.

    En suma, el Apocalipsis viene a confirmar y a arrojar aún más luz sobre las enseñanzas de muchos otros lugares de la Escritura, con la cual concuerda y armoniza perfectamente en su sentido literal.

    Debemos afirmar, finalmente, que existe libertad para defender y enseñar la doctrina de la primera resurrección, avalada por innumerables Padres de la Iglesia que hemos citado, así como otros contemporáneos, pues nada ha sido definido aún por la autoridad suprema de la Iglesia.

    Orden en el Credo

    Y así queda ordenado y adecuadamente comprendido el Credo que rezamos los domingos en la Santa Misa. Dice la oración en su parte conducente:

    “Y de nuevo vendrá con gloria a juzgar a vivos y muertos”

    Es el inicio de la Parusía en la que Cristo juzga a los vivos, a través de la transformación de su ser, y a los muertos por medio de la primera resurrección.

    “Y su reino no tendrá fin”

    Aquí está el inicio del Reino de Cristo en la tierra, el Milenio de paz.

    “Creo . . . en la resurrección de la carne”

    Se trata de la segunda y última resurrección, la de los muertos restantes, la de los muertos que no participaron en la primera resurrección.

    “Y en la vida del mundo futuro”

    El inicio de la vida eterna, el cielo eterno y la bienaventuranza.

    Y aquí concluye el siglo presente. Es aquí donde se da la consumación y fin de este siglo, del que tanto se habla en las Sagradas Escrituras, especialmente en los Evangelios y comienza el día claro del Señor y el principio del siglo futuro. Se cumplirá la manifestación de aquel Reino de Dios que tantas veces pedimos en el Padre nuestro, las más de las veces inadvertidamente: “Venga a nosotros tu reino, y hágase tu voluntad en la tierra como (se cumple) en el cielo”. Aquí queda abierto ya el Testamento Nuevo y Eterno del Padre, en que constituye al Hijo, en cuanto hombre, heredero de todo, sometido a Él todo principado, potestad y virtud y sujetas a este hombre-Dios todas las cosas. Aquí empieza a reinar verdaderamente Jesucristo o a ejercitar su Virtud, su Juicio y su Potestad absoluta, más llena de Sabiduría, de Bondad y de Equidad. Aquí empieza a descubrirse el verdadero misterio del Reino, el Misterio de Dios que estuvo oculto en los 7 truenos que oyó Juan (C.10) Aquí empieza a manifestarse más de cerca el misterio grande e incomprensible de haberse hecho hombre el mismo Verbo de Dios,. Aquí en suma se empieza a ver y a conocer con mayor claridad el fin y el término adonde se destinaba la Visión y la Profecía del Apocalipsis, a quien con toda justificación y razón se le da la bienaventuranza de aquellos que lean y vivan lo contenido en ese majestuoso libro. Aquí se cumplirá el Misterio de poder ver a Dios cara a cara, porque entonces seremos semejantes a Él.

  3. Ésta es la explicación que sobre la primera resurrección dan los padres de la iglesia de los hombres, y nada dicen en sus iglesias, aun sabiéndolo, pero la verdad es que en la primera resurrección, participarán los martires que hasta ahora han sido a causa de la Palabra de Dios, o de dar testimonio de Jesús, los inscritos en la primera resurrección, por deseo expreso de Jesús, como así se lo ha manifestado a Juan Carlos, y porque se acercaron a Jesús como niños, con fe cien por cien en Él, y los que ahora sufran martirio al negarse a llevar el chip en la mano o en la frente, cosa de la que tampoco se habla en las iglesias de los hombres.
    Decía Jesús que la verdad aparecería en el final de los tiempos, y en eso estamos.

  4. AQUI OS DEJO ESTE ARTICULO QUE HE ENCONTRADO EN LA WEB.

    QUE DIOS ENCUENTRE VUESTROS CORAZONES ABIERTOS A CRISTO Y ASI Y SOLO ASI CAMINEMOS UNIDOS AQUELLOS QUE EN JESUS HEMOS SIDO CONFIRMADOS EN HIJOS DE DIOS.

    Estamos viviendo tiempos peligrosos y no hay duda que son los ultimos tiempos, a lo largo de la historia ha habido muchos acontecimientos de grandes catástrofes, ha habido cientos de temblores, terremotos, maremotos, etc.. pero a diferencia de los tiempos pasados en nuestros días ha aumentado la intensidad de éstos a límites inimaginables, y a eso sumemosle el drástico cambio climatico que el planeta esta pasando, esto era ficción hace algunos años pero ahora es una realidad, ésto es en cuanto a catástrofes naturales. En cuanto a otra señales bíblicas que nos dicen que estamos en los ultimos tiempos podemos mencionar que en el siglo pasado tuvimos 2 guerras mundiales (Mateo 24:7), otra señal es que en el siglo pasado fue el siglo donde mas avances tecnológicos han existido, lo que no ocurrió en 18 siglos ocurrió en 1 siglo en menos de 70 años (Daniel 12:4), Y LA MAS GRANDE SEÑAL DE QUE YA ESTAMOS EN LOS ULTIMOS TIEMPOS es “El Regreso del Pueblo Judío a Jerusalén” el 14 de Mayo de 1948, otra señal es La Multiplicación de la Maldad” (Mateo 24:12) estamos viviendo los tiempos mas inmorales en toda la historia de la humanidad (leyes que fomentan el aborto, leyes que fomentan la homosexualidad, asesinatos y crímenes inhumanos, el crecimiento desmedido de la brujería y hechicería, inmoralidad sexual desmedida), otra señal es El Levantamiento de los Falsos Profetas (Mateo 24:11, 24) y la Iglesia es testigo que muchos falsos ministros están predicando desde los púlpitos un evangelio contaminado, mediocre y barato donde solo se busca la prosperidad material y nunca la prosperidad espiritual, y podemos seguir mencionando muchas mas señales pero veamos la señal a lo que para mí es LA SEÑAL MAS HERMOSA DE TODAS (Mateo 24:14) A diferencia de los años pasados ésta generación es testigo de ver como EL EVANGELIO DE CRISTO SE ESTA PREDICANDO EN VARIAS PARTES DEL MUNDO, existen miles de misioneros llevando la Palabra de Dios en diferentes lugares del mundo, hay miles de Iglesias predicando el evangelio en sus respectivos países (incluyendo países comunistas y países musulmanes), GLORIA A DIOS QUE ESTA LEVANTANDO HOMBRES Y MUJERES TEMEROSOS DE EL Y QUE ESTAN PREDICANDO EL VERDADERO EVANGELIO Y SACANDO A LA LUZ LAS HEREJIAS QUE HAN ENTRADO A LA IGLESIA Y DESENMASCARANDO A LOS FALSOS MINISTROS, y que podemos decir de la predicación del evangelio en los medios de comunicación (radio, TV, internet) DIOS está abriendo puertas para que su Palabra sea predicada en todo el mundo (Me refiero al Verdadero evangelio, no a las supuestas “nuevas revelaciones” que son extrabíblicas) pero AUN NO ES SUFICIENTE, así como se predica el evangelio también se está predicando el evangelio contaminado y es lamentable ver como LA IGLESIA DE CRISTO SIGUE DURMIENDO.
    .
    Algunos hombres de DIOS, celosos de la Palabra de Dios, aquellos hombres que predican El Verdadero Evangelio han comentado que LA IGLESIA ACTUAL ES LA MAS MEDIOCRE DE TODAS LAS EPOCAS y eso lamentablemente es verdad, y eso EL MISMO DIOS LO DICE EN SU PALABRA que antes de que venga Jesuristo vendra la apostacía (2 Tesalonisences 2:1-3)
    .
    Hermanos, en éstos tiempos DIOS ESTA PASANDO LISTA A SU EJERCITO, DIOS ESTA LLAMANDO AL ARREPENTIMIENTO A SU IGLESIA A QUE CAMINE EN SANTIDAD, SE VIENEN TIEMPOS MUY PELIGROSOS Y DIOS NOS PROMETE QUE ESTARA CON NOSOTROS PERO SI LE OBEDECEMOS.
    .
    HOY EN DIA LA IGLESIA DE CRISTO NECESITA UNA “RE-EVANGELIZACION”
    .
    — (Diras: Hay hermano que es eso?)— pues QUE TE QUEDE CLARO QUE DIOS ES UN DIOS SANTO Y NO TOLERA EL PECADO Y QUE LA UNICA MANERA DE IR AL CIELO ES NACIENDO DE NUEVO EN CRISTO CON UN VERDADERO ARREPENTIMIENTO.
    .
    HAY MUCHOS QUE SE DICEN “CRISTIANOS” DENTRO DE LAS IGLESIAS PERO ¿¿CUANTOS REALMENTE HAN NACIDO DE NUEVO??. CUANDO HABLAMOS DE ESTO LA CIFRA DISMINUYE. Por eso es importante hermanos pastores que hablen sin miedo acerca del pecado, del infierno, de la verdadera conversión. Ahora ven porque todos esos que predican únicamente “Prosperidad material” de nada les sirve? QUE MEJOR PREDIQUEN LO QUE ES NACER DE NUEVO Y EL ARREPENTIMIENTO!!!
    .
    Les dejo un video del pastor David Wilkerson que nos trae una Palabra de aliento de parte de DIOS en estos tiempos tan peligrosos que estamos viviendo.
    .
    VOLVAMOS A DIOS CON TODO NUESTRO CORAZON, ARREPENTIDOS, HUMILLADOS, PIDIENDOLE PERDON POR HABERLE DESOBEDECIDO Y QUIZAS SIENDO CRISTIANOS SOLO DE NOMBRE. DIOS ESTA PASANDO LISTA, NO TENGAS MIEDO Y LEVANTA LAS MANOS Y SIGUELE, AUNQUE ESTES HERIDO PONTE DE PIE Y SIGUELE!! QUE SEAMOS HOMBRES Y MUJERES CRISTIANOS QUE TENGAMOS CASTA!!!
    .

  5. Uriel, ¿ya te has inscrito en la primera resurrección?, en ella nos inscribimos los verdaderos cristianos, los que vivimos con Él, los que no nos da verguenza manifestar nustra fe en Él al cien por cien, en una lista pública, a la LUZ pública, y por primera vez en la historia de la humanidad, ¿eres de los que piensa que no es necesario?, como dices que volvamos a Dios de todo corazón, ¿que te crees que hacemos los inscritos, estamos con Jesús de todo corazón, se me hace raro que no estes inscrito, ¿que mejor lugar para dar fe de que hemos vuelto a Dios?.

  6. Hola jose

    bueno eh seguido por poco tiempo tu blog, eh leido varias notas al azar y eh encontrado articulos interesantes, informacion que por otras fuentes habia vislumbrado.

    ayer empece a buscar cosas en la web como (primera resurreccion) y (gran tribulación) soy curioso pero en mis ratos libres busco cosas. como decia mi nick quiero buscar la verdad, a lo que voy es que me sorprende como en varios sitios si se esta hablando del tema, cada quien da explicaciones diferentes. hay videos de como podrìa ser. o bueno lo que alguien imagina.

    son tiempos en que días dificiles vendran. el chip la marca, eso quedo escrito en dìas, en donde nuestros antecesores nos dejaron la advertencia.

    si la gran tribulacion no empieza en 43 dìas no vendre y me burlare o reclamare. al contrario sigo firme pensando en que necesitamos acercarnos a dios ,el es tan bondadoso que solo con pedirlo de corazon, mueve nuestro entorno y hace que podamos acercarnos a el.

    en algùn momento las profesias se tienen que cumplir. a veces me asombra que una simple desicion sea cuestion de tanta polemica.

    yo firme por que la pregunta es sencilla y mi respuesta es que de verdad reconosco que dios es mi padre y mi creador quiero buscarlo.

    repito firmè y no paso nada. simplemente di con la pagina. al principio me costo entender lo del concepto por que no habia leido los articulso con detenimiento.

    pero una vez que la estudie mas detenidamente, pude comprender de que se trataba me lo pregunte en mi interior. quien no ah firmado por duda. quiero invitarlo a que lo haga, soy una persona comun. posiblemente como tu que lee la web y tiene muchas preguntas,

    Las formas en que actua dios son muy interezantes. el unico asunto aqui es respoder la pregunta. se que esto lo eh comentado varias veces, pero me gusta saber que puedo ayudar con este testimonio a animar a mas personas a inscribirce,
    yo no gano nada. el autor de la web tampoco. pero tu como lector mas alla de la promesa de la primera resureccion, aceptar a dios en nuestras vidas te hace ganar mucho.

    yo entiendo que tenemos la escencia de dios en nosotros por que el es nuestro creador. esa parte que habita de dios en ti es la que debemos usar para acercarnos a el de corazon.

    firmar en esta web no te ponde ni a favor de algo ni en contra de lo que crees. solo es una simple pregunta. ami si me la hiciera alguien mas responderia que si de todos modos.

    la paz este entre nosotros.

    solo es una pregunta, no habria por que dar tanto rodeo en todo esto.

    algo que e agrada de aqui es que la gente que pregunta por que inscribirce y pone sus dudas, estan han sido respondidas, el autor aqui nunca se ah dado el derecho a no responder, o recriminar a quien pregunta al contrario veo que se esfuerza por responder con certeza.

    no creo que esto sea una secta, no se no ha pedido algo. o se nos fuerza a hacer algo en contra de nuestar voluntad. realmente aqui todos somos desconocidos.

    ya lo dije la unida es el camino

    y aqui lo unico que deberia unirnos aqui y en todas partes es la comunion con dios. pero para eso hay que aceptarlo primero en nuestros corazones,

    al final de todo habra justicia y orden pues por como veo el panorama. realmente necesitamos de dios para que ponga un orden.

    saludos

  7. No voy a entrar en detalles, sólo haré un pequeño alcance: fin del mundo NO es lo mismo que Final de los tiempos. Y ahora estamos en los tiempos finales…léase:apostasía, aparición del anticristo, gran tribulación, retorno de Cristo. Pero no es el fin del mundo ni mucho menos.

  8. ah…sorry, se meolvidó escribirlo XD…no te molestes en responderme, no entraré en discusión al respecto. Sólo cumplo con decirte. Lo tomas o lo dejas.

  9. […] Faltan menos de 43 días. “Operación Arca de Noe” […]

  10. […] Faltan menos de 43 días. “Operación Arca de Noe” […]


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