Estamos en un impas. No sabemos si se ataca a Irán o no. Y este impas parece ser pensado o dirigido. Quizás Siria sea la espoleta que active la guerra total.
1) Lo que se entiende es un juego entre ataque y después del ataque. Y nadie está seguro si ese “después” será mejor. Por primera vez notamos que las Élites, como Masones, Illuminatis, los del Nuevo Orden Mundial, los Judíos Sionistas, los del Club de Roma y hasta, se diría, la propia Iglesia Romana, se encuentran frente a una encrucijada y, claro, esta encrucijada no tiene vuelta o retorno. Cualquiera sea el camino, a favor del ataque o contra de él, es una incógnita ingrata. Las consecuencias a favor o contra, son decisivas para todos los frentes.
La pregunta. ¿Qué es mejor? ¿Atacar o no atacar?
Rusia, China dicen que seria mejor no atacar. Estados Unidos, Inglaterra, Israel y la OTAN, dicen que seria mejor atacar. Pero, la duda del después del ataque los paraliza, porque jamás saben a ciencia cierta cómo se quedarán después. O cómo será ese después. Los del grupo de la OTAN saben que pueden ser aniquilados por Rusia y China. Aniquilados implica todo, incluso a Europa y en especial al Vaticano. En Europa, aunque no parezca, el punto neurálgico no es Francia, España, Alemania o Italia, sino el Vaticano. Y quien da la orden es el Vaticano, no la OTAN, ni Obama y ni los Sionistas. Estos obedecen al Emperador y el Emperador está en el Vaticano, representado por Benedicto XVI.